Tras cinco meses suspendido, el frigorífico ArreBeef espera volver pronto a China
Cinco meses después de que China suspendiera las importaciones de carne provenientes del frigorífico argentino ArreBeef SA, la empresa confía en que la rehabilitación de su planta de Pérez Millán está cada vez más cerca. La firma asegura que la etapa técnica de la investigación ya fue cumplida y que la definición quedó ahora en manos de las autoridades chinas, mientras desde el SENASA señalaron que el levantamiento de la suspensión sería “inminente”.
La sanción tuvo un fuerte impacto sobre una compañía para la cual el mercado chino representaba la mayor parte de sus exportaciones. ArreBeef vende al exterior unas 5000 toneladas mensuales de carne y entre 3500 y 4000 toneladas tenían como destino al gigante asiático, un volumen difícil de reemplazar con otros mercados.
La caída de la actividad obligó a reorganizar la estructura industrial del grupo y derivó en la desafectación temporaria de unos 400 trabajadores en la planta bonaerense de Pérez Millán.

El falso positivo que derivó en la suspensión
El conflicto comenzó el 19 de marzo, cuando la Administración General de Aduanas de China suspendió las exportaciones de ArreBeef tras detectar presuntamente residuos de cloranfenicol en una muestra de un embarque que había llegado al puerto de Ningbo.
Para la empresa, el resultado fue un falso positivo. Hugo Borrell (h), propietario de ArreBeef, explicó a LA NACIÓN que el análisis cuestionado correspondió a una sola caja dentro de un contenedor que transportaba alrededor de 1000 cajas, mientras que las otras 999 dieron resultado negativo.
Según el empresario, esa situación constituye uno de los principales argumentos técnicos presentados ante las autoridades. “Si ese antibiótico hubiera estado realmente aplicado en el campo, tendría que haber aparecido en otras cajas porque era la misma tropa y la misma media res”, sostuvo.
Una reestructuración para mantener las exportaciones
La suspensión sorprendió a ArreBeef en un momento de plena actividad. La empresa tenía unos 300 contenedores en tránsito hacia China, con cerca de 400.000 cajas, y, según Borrell, todos los embarques fueron posteriormente controlados sin que surgieran nuevos resultados positivos.

Mientras espera la resolución, la compañía modificó su esquema de producción. Parte de la faena fue trasladada a Compañía Bernal (Ciaber), otra planta del grupo, mientras que el desposte fue reactivado en una planta de Escobar habilitada para exportar a China.
La reorganización permitió preservar una parte importante de la actividad y redistribuir trabajadores. Borrell indicó que, mientras unos 400 empleados fueron desafectados temporalmente en Pérez Millán, la planta de desposte de Escobar incorporó alrededor de 200 personas.
China, un mercado difícil de reemplazar
Durante los primeros meses de la suspensión, ArreBeef encontró una alternativa parcial en Estados Unidos. La cuota de 80.000 toneladas habilitada para ese mercado permitió compensar parte de la caída de las ventas a China entre marzo y junio, aunque ese alivio fue transitorio.
Para Borrell, ningún otro destino puede absorber actualmente el volumen que representaba el mercado chino. “No hay hoy mercados que puedan reemplazar volumétricamente ese nivel”, advirtió sobre un destino que concentraba hasta 4000 toneladas mensuales de las exportaciones de la firma.
La empresa sostiene que el endurecimiento de los controles chinos no afecta solamente a la Argentina. Según Borrell, plantas importantes de Uruguay, Brasil y Paraguay atraviesan situaciones similares, en un contexto donde el sistema sanitario y aduanero chino incrementó su nivel de exigencia.

La expectativa de volver a la normalidad
Con la investigación técnica prácticamente concluida, el reclamo por la rehabilitación es impulsado por el agregado agrícola argentino en China, Hernán Viola, junto con la Secretaría de Agricultura y el Senasa.
“Entendemos que ya estamos llegando al fin del problema. En algunas semanas más de trabajo vamos a estar rehabilitados”, afirmó Borrell. Si eso ocurre, la empresa prevé recuperar su nivel habitual de producción y reincorporar a los trabajadores desafectados.
Para ArreBeef, la pronta reapertura del mercado chino no solo significaría recuperar su principal destino de exportación. También permitiría volver a poner a pleno una planta cuya actividad hoy opera a la mitad de su capacidad, después de cinco meses de incertidumbre por una sanción que la empresa insiste en considerar técnicamente aclarada.
