GANASUR busca convertir la ciencia ganadera en decisiones regionales


La ganadería del Cono Sur avanza en la construcción de una estrategia regional para producir más, mejorar la rentabilidad y reducir el impacto ambiental. Ese fue uno de los principales ejes del Taller de Difusión Final del proyecto GANASUR, realizado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde investigadores y referentes de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay analizaron los resultados alcanzados y sus posibles aplicaciones.

La iniciativa, denominada “Desarrollo de estrategias de mitigación para el sector ganadero mediante un enfoque colaborativo en el Cono Sur”, reunió a los organismos nacionales de investigación agropecuaria de los cinco países. El desafío no fue únicamente medir emisiones, sino integrar información productiva, económica y ambiental para determinar qué tecnologías pueden ser realmente adoptadas por los productores.

El encuentro contó con autoridades de PROCISUR e INTA, investigadores y representantes del sector productivo, además de la participación de CREA Argentina y Chile. La instancia permitió presentar los resultados finales, recoger aportes y definir posibles líneas de continuidad, con la intención de transformar la investigación científica en una herramienta concreta para la toma de decisiones.

GANASUR, Ganadería, INTA, Ciencia
Foto: INTA

La cooperación como respuesta a desafíos comunes

El proyecto GANASUR trabaja sobre sistemas ganaderos representativos de cada país para evaluar alternativas de mitigación y modelar sus impactos. La iniciativa está organizada en cuatro componentes técnicos y reúne especialistas con experiencia en producción animal, ambiente y economía. La mirada regional aparece como uno de los principales activos del proyecto, ya que los países comparten sistemas productivos y desafíos similares.

Durante la apertura de GANASUR, Cecilia Gianoni, secretaria ejecutiva de PROCISUR, destacó que frente a problemas comunes la cooperación regional puede generar mayores beneficios que la competencia entre países. Según planteó, el trabajo conjunto permite fortalecer capacidades, construir una voz regional y ofrecer respuestas más consistentes frente a las crecientes demandas internacionales.

Gianoni también remarcó que la ciencia debe convertirse en un insumo para las políticas públicas. En esa línea, valoró el espacio de intercambio entre investigadores, instituciones y productores. El objetivo final es que la información generada no quede limitada al ámbito académico, sino que pueda contribuir al diseño de estrategias y decisiones con impacto directo sobre la actividad ganadera.

GANASUR, Ganadería, INTA, Ciencia
Foto: INTA

Carbono, productividad y rentabilidad

Uno de los conceptos que atravesó el encuentro fue la necesidad de vincular sostenibilidad y producción. Nicolás Bronzovich, presidente del INTA, subrayó la importancia de pensar la ciencia y la tecnología en articulación con otras instituciones. Para el titular del organismo, el desafío es transformar los resultados de la investigación en decisiones concretas.

Bronzovich puso además el foco en el carbono como un activo productivo. Señaló que su captura no debería interpretarse solamente como una respuesta a las exigencias internacionales, sino como una inversión con beneficios directos para los sistemas productivos argentinos. Un suelo con mayor contenido de carbono puede mejorar su estructura, infiltrar y almacenar más agua, reciclar nutrientes y elevar su productividad.

Desde Nueva Zelanda, uno de los países que cofinancia la iniciativa, Lexi Finucane destacó la necesidad de encontrar formas de aumentar la producción de alimentos sin incrementar las emisiones. La generación de información científica fue uno de los motivos centrales de la inversión en GANASUR, en el marco de una estrategia internacional orientada a impulsar una agricultura climáticamente inteligente.

Ganadería, Bosque, Córdoba
Foto: INTA

Producir más sin separar ambiente y economía

Ignacio Beltrán, investigador de INIA Chile y coordinador regional de GANASUR, sostuvo que los países del Cono Sur comparten sistemas productivos, desafíos ambientales y una gran oportunidad frente al crecimiento de la demanda mundial de alimentos. Compartir metodologías, información y capacidades permite construir resultados más sólidos y una posición regional común, destacó.

En la misma línea, Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, señaló que uno de los mayores aportes de GANASUR fue integrar las dimensiones productiva, ambiental y económica.

Los resultados, según Álvarez, muestran que es posible aumentar la producción y mejorar la rentabilidad de manera ambientalmente sostenible. El desafío hacia adelante de GANASUR será profundizar ese trabajo y convertir la información generada en nuevas herramientas.