Ovejas entre paneles solares: el modelo que combina energía, biodiversidad y producción
La expansión de los parques fotovoltaicos está impulsando una práctica que hasta hace pocos años parecía impensada: criar ovejas entre paneles solares. Conocido como “pastoreo solar”, este sistema permite controlar la vegetación de manera natural, reducir costos de mantenimiento y generar beneficios tanto para el ambiente como para la producción ovina. El caso más reciente tiene como protagonista a Volkswagen, que incorporó un rebaño para mantener un parque solar de 31.000 paneles junto a su planta de Wolfsburg, en Alemania.
Aunque la imagen de ovejas pastando junto a una de las mayores fábricas de automóviles del mundo puede resultar llamativa, la iniciativa responde a una tendencia que gana terreno en distintos países como parte de la integración entre la producción agropecuaria y las energías renovables. La propuesta busca reemplazar el uso de maquinaria para el corte de pasto por un manejo más sustentable y de menor impacto ambiental.
Una solución eficiente para el mantenimiento de los parques solares
En el complejo de Volkswagen, las ovejas cumplen una función que tradicionalmente realizaban desmalezadoras o tractores. Los animales mantienen controlado el crecimiento de la vegetación sin dañar la infraestructura fotovoltaica, lo que reduce el uso de combustibles, disminuye las emisiones de carbono y baja los costos operativos asociados al mantenimiento del predio.
La práctica también evita el tránsito frecuente de maquinaria pesada sobre el terreno, un aspecto que contribuye a preservar la estructura del suelo y minimizar su compactación, un problema habitual en este tipo de instalaciones cuando el mantenimiento se realiza de manera mecánica.
El interés por este modelo trascendió rápidamente el ámbito empresarial y comenzó a captar la atención de la comunidad científica. De acuerdo a ZonaCampo, investigadores de la Universidad de Ciencias de Poznań analizaron el impacto ambiental del pastoreo solar de ovejas y encontraron resultados que fortalecen el potencial de esta alternativa.

Más biodiversidad y suelos de mejor calidad
Los estudios mostraron que la combinación de paneles solares, cobertura vegetal y pastoreo genera un ecosistema más equilibrado que el observado en parques manejados exclusivamente con maquinaria.
Uno de los factores clave es el microambiente creado por los paneles fotovoltaicos. La sombra contribuye a conservar la humedad del suelo y favorece el desarrollo de la vegetación, mientras que las ovejas mantienen el pastizal bajo control sin remover la superficie ni alterar los procesos naturales del ecosistema.
Como consecuencia, los investigadores detectaron un incremento en la presencia de insectos polinizadores, aves y otras especies silvestres, además de mejoras en la calidad del suelo y en la diversidad biológica del área.

Beneficios que también llegan a la producción ovina
Las ventajas del sistema no se limitan al ambiente. La producción ovina también puede obtener beneficios directos de esta integración, según demostraron experiencias desarrolladas en otros países.
Uno de los casos más destacados se realizó en Australia, donde 1.700 ovejas fueron criadas dentro de un parque fotovoltaico para evaluar el impacto del sistema sobre su bienestar y desempeño productivo.
Los resultados fueron alentadores. Las ovejas no presentaron efectos negativos sobre su salud y produjeron una lana de mejor calidad, con fibras más resistentes y un mayor crecimiento en comparación con otros sistemas de manejo.
Los especialistas atribuyen estos resultados al microclima generado por los paneles solares, cuya sombra reduce el estrés térmico durante los períodos de altas temperaturas y ayuda a mantener una oferta forrajera más estable a lo largo del año.

Una oportunidad para integrar producción y transición energética
El caso de Volkswagen refleja cómo una necesidad operativa, como el mantenimiento de un parque solar, puede transformarse en una oportunidad para desarrollar sistemas productivos más eficientes y sustentables.
A medida que aumenta la superficie destinada a la generación de energía fotovoltaica en distintas regiones del mundo, el pastoreo solar comienza a consolidarse como un modelo capaz de integrar la producción ganadera con la transición energética, generando beneficios económicos, ambientales y productivos de manera simultánea.
