Superávit comercial récord: proyectan USD 28.000 millones y descartan una devaluación
La discusión sobre el nivel del tipo de cambio volvió al centro del debate económico, pero una de las voces más influyentes del mercado planteó un escenario completamente distinto al que proponen quienes reclaman una devaluación. De acuerdo a información de Infobae, el economista Ricardo Arriazu estimó que Argentina podría cerrar 2026 con un superávit comercial de USD 28.000 millones, una cifra muy superior a las previsiones del consenso de analistas y que, a su entender, garantiza una abundante oferta de divisas para sostener la estabilidad cambiaria.
La proyección implica un fuerte cambio de expectativas respecto de meses atrás. La combinación de una cosecha agrícola excepcional y el aporte creciente de las exportaciones energéticas explican la revisión al alza, mientras el Gobierno apuesta a que el ingreso de dólares continúe reduciendo la presión sobre el mercado cambiario y ayude a consolidar la desaceleración de la inflación.
Arriazu descarta un salto del dólar
Durante una exposición ante la Cámara de Agentes de Bolsa, Ricardo Arriazu sostuvo que un aumento del tipo de cambio no sólo es innecesario, sino que tendría efectos negativos sobre la economía, ya que en Argentina cualquier movimiento del dólar termina trasladándose rápidamente a los precios.
El economista aseguró que, de no existir intervención oficial, el ingreso de divisas sería tan elevado que el dólar tendería a bajar aún más. En ese sentido, afirmó que el país se encamina hacia un tipo de cambio real más reducido como consecuencia de un superávit dado por el crecimiento de las exportaciones y el ingreso de moneda extranjera previsto para los próximos años.

Arriazu también explicó que modificó su visión sobre el régimen cambiario. Aunque durante años defendió un esquema de flotación plena, ahora considera que el dólar funciona como la principal unidad de referencia de precios en Argentina, por lo que una depreciación brusca tendría un impacto inmediato sobre la inflación.
Un debate que divide a los economistas
La postura de Arriazu contrasta con la de varios economistas que en los últimos días reclamaron una corrección cambiaria para mejorar la competitividad de distintos sectores productivos y reactivar actividades afectadas por el actual nivel del dólar.
Entre ellos se encuentra Roberto Frenkel, quien sostuvo que una devaluación sería un “mal trago” necesario para fortalecer la producción, aun cuando implique un incremento transitorio de la inflación. Según su análisis, un tipo de cambio más alto permitiría recuperar competitividad y mejorar las condiciones para exportar.

El comercio exterior mejora las expectativas
La estimación de USD 28.000 millones de superávit comercial ubica a Arriazu muy por encima del promedio del mercado, que actualmente proyecta un saldo positivo cercano a USD 21.000 millones para este año.
El cambio de escenario responde principalmente a la excelente campaña agrícola y al fuerte crecimiento de las exportaciones de energía, dos sectores que incrementaron significativamente la disponibilidad de divisas y fortalecieron las perspectivas para el superávit comercial argentino.
En este contexto, el Banco Central también tendría margen para seguir acumulando reservas. La autoridad monetaria ya compró más de USD 13.000 millones y, en el escenario más optimista, podría acercarse a los USD 17.000 millones, consolidando uno de los principales objetivos del programa económico.

De la mano del superávit: inflación y dólar, las claves del Gobierno
Con estas proyecciones de superávit, la estrategia oficial continúa enfocada en preservar la estabilidad cambiaria para consolidar el proceso de desaceleración de la inflación, uno de los principales objetivos de la política económica.
Las consultoras y entidades financieras relevadas por el Banco Central proyectan una inflación del 2% para julio y del 1,8% para agosto, mientras que estiman un Índice de Precios al Consumidor de 29,8% para todo 2026. Al mismo tiempo, esperan que el tipo de cambio cierre el año en torno a $1.652, muy por debajo de los valores planteados por quienes impulsan una devaluación.
Con estas perspectivas de superávit, el fuerte ingreso de dólares provenientes del comercio exterior aparece como uno de los principales argumentos para sostener el actual esquema cambiario, en un contexto donde el debate sobre la competitividad sigue abierto, pero las expectativas de abundancia de divisas ganan cada vez más protagonismo.
