La cría sostiene su fortaleza y los vientres rozan los $3 millones


El mercado de cría volvió a mostrar una señal contundente de fortaleza durante la semana del 10 al 14 de agosto. El dato que sobresale del último informe de AZ Group es el precio máximo de $2.915.625 por una vaquillona con garantía de preñez, una referencia que se acerca a los $3 millones por cabeza y confirma el valor que el mercado asigna a los vientres con capacidad reproductiva. El promedio de esta categoría también fue el más elevado entre las cotizaciones relevadas: $2.690.894 por cabeza.

La importancia del dato no está solamente en el valor nominal alcanzado. En un mercado ganadero donde la reposición de hacienda continúa siendo un factor determinante para definir las decisiones productivas, los vientres preñados conservan una posición privilegiada. El comportamiento de las distintas categorías muestra que el productor sigue encontrando valor en las hembras destinadas a sostener o ampliar los rodeos.

Las vaquillonas preñadas marcan el techo

El informe de AZ Group ubicó a las vaquillonas con garantía de preñez entre $2.372.514 y $2.915.625 por cabeza, con un promedio de $2.690.894. Ese máximo constituye la principal referencia de la semana para el mercado de cría y establece una distancia considerable respecto de otras categorías de vientres.

Detrás en la cría aparecen las vacas nuevas con garantía de preñez, con un promedio de $2.408.976 y un máximo de $2.501.493, mientras que las vacas con garantía de preñez usada promediaron $1.775.808. La diferencia evidencia que la edad y el potencial reproductivo tienen un peso decisivo en la formación de precios: cuanto mayor es la expectativa de producción futura, mayor es la disposición a pagar por el vientre.

Mercado de Cría
Foto: Informe AZ Group

Una brecha que muestra qué busca el criador

La estructura de valores también permite observar una preferencia clara dentro del negocio. Las vaquillonas preñadas promedian casi $282.000 más que las vacas nuevas preñadas, una diferencia que refleja el atractivo de incorporar hembras jóvenes al rodeo. Se trata de una categoría que combina preñez confirmada con una mayor perspectiva de permanencia productiva, dos atributos que el mercado parece estar premiando.

En el otro extremo, las vacas sin servicio promediaron $1.251.790 por cabeza, mientras que las vacas usadas con cría alcanzaron $1.240.162. Las vacas nuevas con cría se ubicaron en $1.529.203. La amplitud entre categorías confirma que no existe un único mercado de vientres: la condición reproductiva, la edad y el estado productivo generan diferencias importantes al momento de concretar las operaciones.

Vaquillonas, Preñez, Cría
Foto: Informe AZ Group

El valor del vientre frente a la invernada

La firmeza de la cría aparece además en un contexto donde la invernada continúa mostrando precios elevados. El ternero de 160 a 180 kilos promedió $6.508 por kilo vivo, mientras que el de 130 a 160 kilos llegó a $6.730. Esa combinación mejora las perspectivas de ingresos para quienes producen terneros y, al mismo tiempo, sostiene el atractivo de invertir en madres capaces de generar esa producción.

Sin embargo, el mercado también obliga a mirar la ecuación completa. La relación ternero/novillo se ubicó en 1,5, un 2,5% por encima de la semana anterior, debido principalmente a la baja del precio del novillo. Es decir, aunque el ternero mantiene firmeza, el valor del animal terminado no acompaña con la misma intensidad. Para el criador, esto refuerza el atractivo relativo de la etapa de producción de terneros; para el invernador, en cambio, representa una mayor exigencia sobre los márgenes.

Terneras, Vientres
Foto: Informe AZ Group

Una señal de confianza en el largo plazo

En este escenario, el techo de $2,9 millones alcanzado por las vaquillonas preñadas funciona como algo más que una cotización destacada. Es una señal de que el mercado continúa reconociendo valor a la capacidad reproductiva y a la posibilidad de producir terneros en los próximos ciclos.

Así, la semana 33 dejó un mercado de cría con un protagonista claro: la vaquillona con garantía de preñez. Con un promedio de $2.690.894 y operaciones que llegaron a $2.915.625, los vientres jóvenes se consolidaron como el activo más valorizado de la plaza.