Maíz tardío: la cosecha aceleró en la región núcleo, pero quedan 80.000 hectáreas en riesgo
La cosecha de maíz tardío y de segunda dio un fuerte salto en la región núcleo y alcanzó el 73% del área implantada, después de que los productores levantaran unas 70.000 hectáreas en apenas cuatro días. El ingreso de condiciones más secas y frías permitió recuperar el ritmo luego de un julio cálido, húmedo y con abundante nubosidad, pero la demora acumulada mantiene encendidas las alarmas por la calidad y las condiciones de los lotes que todavía permanecen en pie.
Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las labores se intensificaron entre el sábado y el martes, aprovechando una ventana climática que permitió ingresar a los campos. La urgencia fue tal que buena parte de los lotes de maíz tardío se cosechó con humedades de grano de entre 16% y 19%, lo que obliga a afrontar elevados costos de secada para evitar que nuevas lluvias vuelvan a complicar la recolección.

Malezas, vuelco y humedad complican los lotes
A pesar del fuerte avance, todavía quedan unas 80.000 hectáreas de maíz tardío por cosechar y crece la preocupación por el destino de esos lotes. La BCR advierte que el problema no es solamente la humedad: las malezas tuvieron un crecimiento extraordinario durante el período de lluvias y temperaturas elevadas, al punto de que productores de Aldao describieron su desarrollo como similar al del parque del Iguazú.
Otro factor que genera pérdidas es el vuelco de las plantas de maíz tardío. En sectores del oeste de la región, particularmente en Germania, las fuertes ráfagas provocaron daños importantes. En algunos lotes las pérdidas por vuelco llegan hasta el 15%, aunque la situación no es uniforme. También se registraron problemas de piso y anegamientos parciales, mientras que el brotado del grano aparece todavía acotado a determinadas áreas.
La cosecha de maíz tardío avanza además a velocidades muy diferentes según cada zona. En el centro-sur de Santa Fe quedan pocos lotes y los rindes promedian 101 qq/ha, con una calidad de grano considerada aceptable. En el sur santafesino, Bigand alcanzó un 90% de avance y rindes de 70 qq/ha, mientras que en Fuentes apenas se recolectó el 40%, aunque con rendimientos cercanos a 75 qq/ha.

Córdoba y Buenos Aires muestran diferencias
En el noreste bonaerense, Colón ya terminó la cosecha y obtuvo un rendimiento promedio de 90 qq/ha. Allí, la utilización de híbridos con rápida tasa de secado permitió anticipar la trilla y evitar parte del período de mayor humedad. En cambio, en el noroeste bonaerense todavía resta levantar cerca del 60% del área.
En Junín, la humedad y los fuertes vientos complicaron la recolección d emaíz tardío, con vuelco en varios lotes, aunque los técnicos destacan el buen peso de las espigas. En el sudeste de Córdoba, el avance llega al 68%, por debajo del ritmo habitual, con productores de Viamonte y Marcos Juárez que optan entre cosechar con 16% a 17% de humedad o esperar mejores condiciones de piso. Allí los rindes rondan los 90 qq/ha.
El trigo se adelantó y ya comienza la encañazón
Mientras el maíz tardío busca cerrar su ciclo, el trigo atraviesa un escenario diferente. El 3% de los lotes de la región núcleo ya ingresó en la etapa de encañazón, un proceso que el año pasado recién comenzaba a observarse hacia fines de agosto. Las temperaturas superiores a las habituales aceleraron el desarrollo entre siete y diez días en algunas zonas.

El informe de la BCR señala que, por ahora, el adelanto fenológico no compromete el potencial de rendimiento, aunque será determinante que las condiciones de agosto acompañen. En algunos lotes se observa una menor producción de macollos y, en los sectores de mayor fertilidad, un crecimiento excesivo que podría generar problemas sanitarios si persisten las temperaturas elevadas y los días nublados.
Las bajas temperaturas registradas esta semana, en ese sentido, pueden convertirse en una aliada. El frío podría frenar el desarrollo del cultivo y retrasar la aparición de enfermedades, especialmente la roya. Actualmente, el 22% de los cuadros presenta una condición excelente, el 70% muy buena y el 8% buena.
