Ensayo inédito en Santa Fe: evalúan toros Limangus a pastoreo
La ganadería del norte santafesino incorporó una nueva herramienta para avanzar en la selección de reproductores. En Reconquista, la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Católica de Santa Fe (UCSF) puso en marcha la primera evaluación de toros Limangus a pastoreo realizada en la provincia, con el objetivo de generar información sobre su desempeño productivo y reproductivo en un ambiente representativo de los sistemas ganaderos regionales.
El ensayo se desarrolla a través del Instituto de Producción Animal del Norte Santafesino (IPANS), en articulación con la Asociación de Criadores de Limangus de la República Argentina y la Sociedad Rural de La Criolla. Esta última entidad puso a disposición un predio de más de 30 hectáreas, donde los animales serán evaluados bajo condiciones pastoriles y con un esquema de manejo común.
La principal particularidad está justamente en el ambiente elegido. A diferencia de muchas pruebas de reproductores que se realizan en sistemas de corral, esta experiencia permitirá observar a los toros sobre pasturas y en condiciones similares a las que enfrentan los rodeos comerciales del norte santafesino. “La iniciativa representa un hito para la región”, explicó Gustavo D’Ascanio, director del IPANS, quien destacó que el modelo permitirá obtener información de valor para productores y cabañeros.

Veintisiete reproductores de seis provincias
La iniciativa surgió a partir de una necesidad concreta del sector productivo. La Sociedad Rural de La Criolla convocó al equipo de la UCSF para trabajar en la planificación nutricional y la evaluación técnica, dando lugar a una articulación entre la universidad, las cabañas y las entidades ganaderas.
En total participan 10 establecimientos pertenecientes a la Asociación de Criadores de Limangus, con 27 toros provenientes de Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, Buenos Aires, La Pampa y San Luis. La diversidad de procedencias permitirá comparar reproductores de distintos orígenes bajo un mismo esquema de manejo y frente a un ambiente productivo determinado.
Según D’Ascanio, reunir a los animales demandó una importante coordinación logística y puede generar información de relevancia nacional sobre adaptación genética y desempeño productivo. La prueba, de esta manera, no se limitará a establecer diferencias entre individuos, sino que buscará aportar datos sobre la capacidad de cada reproductor para desenvolverse en condiciones pastoriles.

Peso, carne y aptitud reproductiva
La evaluación comenzó en agosto de 2026 y se extenderá hasta julio de 2027. Durante ese período se realizará un seguimiento integral de cada toro Limangus, con indicadores destinados a medir tanto su evolución productiva como sus características carniceras y reproductivas.
Entre las variables contempladas se encuentran la ganancia de peso, la eficiencia de conversión y distintas mediciones bovinométricas. A esto se sumarán evaluaciones carniceras mediante ecografía y controles reproductivos vinculados con la calidad seminal y las características testiculares, aspectos determinantes al momento de seleccionar un reproductor.
El protocolo también incluye el análisis de variables fenotípicas relacionadas con la conformación y los aplomos. El objetivo es construir un perfil amplio de cada animal y determinar qué toros Limangus presentan mejores aptitudes para producir y reproducirse eficientemente en sistemas pastoriles, además de transmitir características productivas y funcionales deseables a su descendencia.

Un ensayo que también llega a las aulas
La experiencia tiene además un componente académico. Estudiantes de Veterinaria de la UCSF participan directamente en las tareas de medición, seguimiento y manejo de los animales, incorporando formación práctica en un escenario productivo real y vinculando los conocimientos adquiridos en las aulas con las necesidades del sector ganadero.
Con la finalización prevista para julio de 2027, el ensayo apunta a dejar una base de información que trascienda la evaluación individual de los 27 reproductores. Los resultados permitirán conocer cómo responde la genética Limangus cuando es sometida a las condiciones concretas de producción del norte santafesino, una información especialmente relevante para definir futuras estrategias de selección.
De confirmarse diferencias consistentes entre los animales, los datos podrían convertirse en una herramienta para productores y cabañeros al momento de elegir reproductores Limangus y orientar programas de mejoramiento genético. La clave estará en que la información no surgirá de un ambiente controlado de corral, sino del mismo escenario pastoril donde esos toros deberán demostrar su capacidad productiva.
