Córdoba cierra una campaña con rindes destacados y suelos recuperados


La campaña agrícola 2025/26 en Córdoba transita su tramo final con un balance mayormente positivo para los principales cultivos extensivos. Según el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), la soja y el maíz presentan perspectivas de rendimiento y producción por encima de los promedios históricos, en un contexto donde las lluvias de marzo jugaron un rol clave al recomponer el perfil hídrico del suelo. Este escenario, además, sienta bases favorables para el inicio de la próxima campaña invernal.

Soja y maíz, los motores de la campaña

Tras la actualización de datos a la segunda semana de abril, las proyecciones para soja y maíz en Córdoba se consolidan como altamente positivas. Ambos cultivos no solo superarían los rindes promedio, sino también sus niveles habituales de producción, marcando un desempeño destacado dentro del ciclo agrícola.

En paralelo, el girasol también muestra números alentadores. Aunque sus rindes se mantienen en línea con la media histórica, la producción total superaría ampliamente el promedio provincial, alcanzando más de medio millón de toneladas estimadas, con la cosecha prácticamente finalizada.

Este escenario refleja una campaña que, pese a las dificultades iniciales, logra cerrar con resultados favorables para los cultivos más relevantes del esquema productivo cordobés.

Córdoba, Campaña Agrícola, soja, maíz
Foto: Informe BCCBA

Contrastes en cultivos regionales

No obstante, el panorama en Córdoba no es uniforme para todos los cultivos. En el caso del maní y el sorgo, si bien los rindes no se alejan significativamente de los valores habituales, las producciones proyectadas se ubican entre las más bajas desde la campaña 2022/23, un ciclo recordado por la fuerte sequía que afectó a gran parte del país.

Este comportamiento responde, en parte, a condiciones menos favorables durante etapas clave del desarrollo de estos cultivos, lo que limitó su potencial productivo. Así, mientras los cultivos principales traccionan los buenos resultados generales, las economías regionales enfrentan un cierre más ajustado.

Avance de cosecha y estado de los cultivos

En cuanto al progreso de la cosecha, el informe destaca un avance dispar pero sostenido. El maíz se posiciona como el cultivo más adelantado, con un ritmo de recolección superior al esperado para esta época del año. El girasol, en tanto, ya se encuentra prácticamente finalizado.

Por su parte, la soja y el sorgo muestran un avance aún incipiente, mientras que en el maní recién comenzaron las tareas de arrancado, sin que se haya iniciado formalmente la cosecha. Este ritmo responde, en gran medida, a las condiciones climáticas recientes.

Córdoba, Lluvias
Foto: Informe BCCBA

Impacto de las lluvias y desafíos sanitarios

Las abundantes precipitaciones registradas en marzo y comienzos de abril tuvieron un doble efecto. Por un lado, mejoraron significativamente el estado general de los cultivos y las reservas de humedad en el suelo. Por otro, generaron complicaciones puntuales en lotes próximos a cosecha, especialmente en soja.

En estos casos, se reportaron problemas asociados al exceso hídrico, como vainas abiertas, granos verdes o manchados y mayor incidencia de enfermedades, lo que podría afectar tanto la calidad como los rindes finales.

En materia sanitaria, la soja presentó en Córdoba principalmente enfermedades de fin de ciclo y presencia variable de chinches. En maíz, se detectaron niveles medios a altos de mancha blanca, junto con una elevada presencia de chicharrita. El maní, en tanto, registró incidencia media de viruela tardía y esclerotinia, mientras que el sorgo estuvo marcado durante su ciclo por la presión del pulgón amarillo, sin plagas relevantes en la actualidad.

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Un perfil hídrico fortalecido y buenas perspectivas

Uno de los datos más relevantes del informe en Córdoba es la recuperación del perfil hídrico del suelo. Las precipitaciones de marzo superaron los promedios históricos, consolidando una tendencia que ya se había iniciado en febrero. Este aporte permitió incrementar de manera significativa las reservas de agua, configurando un escenario favorable para la campaña invernal 2026/27 en Córdoba.

Sin embargo, este excedente también planteó desafíos logísticos en el corto plazo. El exceso de humedad dificultó las labores de cosecha y el secado del maní, especialmente en aquellos lotes que ya habían sido arrancados.