El maíz impulsa un boom exportador y ya generó más de US$2500 millones en dos meses
El maíz argentino atraviesa un momento excepcional. En el inicio de la campaña 2025/26, el cereal se convirtió en el principal motor de ingreso de divisas del agro, con un salto récord en las exportaciones que sorprendió incluso a los analistas del mercado. Entre marzo y abril se declararon ventas externas por 12,3 millones de toneladas, un volumen que no solo supera ampliamente los registros históricos para esta época, sino que también representa más de US$2500 millones en ingresos.
Un ritmo de ventas sin precedentes
El dinamismo del mercado quedó reflejado en las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE), donde se registró un nivel de operaciones inusualmente alto para Argentina. De acuerdo a LA NACIÓN, el analista Javier Preciado Patiño calificó el fenómeno como “infernales”, al destacar que el volumen declarado para embarques en marzo y abril constituye un récord absoluto.
Este salto resulta aún más significativo al compararlo con el mismo período del año pasado, cuando se habían registrado cerca de 7 millones de toneladas, prácticamente la mitad de lo anotado en la actualidad. La diferencia refleja no solo una mayor oferta, sino también una fuerte demanda internacional por el maíz argentino.

Una campaña que se perfila histórica
Detrás del boom exportador aparece un factor clave: la magnitud de la cosecha. La campaña 2025/26 se encamina a ser la más grande de la historia, con una producción estimada en 67 millones de toneladas, unos 17 millones por encima del ciclo anterior.
Este incremento genera un saldo exportable superior a los 40 millones de toneladas, lo que amplía significativamente la capacidad del país para abastecer mercados externos. En esa línea, la Bolsa de Comercio de Rosario proyectó exportaciones por 43 millones de toneladas, lo que marcaría un nuevo récord para la Argentina.
Fuerte actividad comercial y anticipación de ventas
El mercado interno también refleja este dinamismo. Durante abril, el volumen de operaciones alcanzó niveles muy elevados, con un promedio de 200.000 toneladas diarias entre negocios con precio cerrado y fijaciones. En los primeros días hábiles del mes, se negociaron alrededor de 1,1 millón de toneladas, consolidando una tendencia de alta actividad.
Además, el maíz ya tiene comercializado el 36% de la producción, muy por encima del 24% del año pasado y también superior al promedio de campañas anteriores. Este adelantamiento en las ventas responde tanto a la necesidad de los productores de aprovechar precios como a la estrategia de los exportadores de asegurarse mercadería.
En ese sentido, las empresas ya tienen compradas cerca de 21 millones de toneladas, de las cuales unas 14 millones cuentan con precio fijado, lo que explica en parte el volumen registrado en las DJVE.

Competitividad internacional y nuevos mercados
Otro de los factores que impulsa el crecimiento es la competitividad del maíz argentino en el mercado global. Según los especialistas, el cereal logra posicionarse no solo en destinos tradicionales del sudeste asiático, sino también en regiones como el norte de África y Medio Oriente.
La Argentina aprovecha su condición de productor contraestacional respecto del hemisferio norte, lo que le permite ofrecer mercadería en momentos donde otros países tienen menor disponibilidad. Esta ventaja, sumada a precios competitivos, fortalece la presencia del maíz argentino en el comercio internacional.
Cambios en la dinámica con la soja
De cara a las próximas semanas, el ritmo de comercialización podría moderarse parcialmente. Con el avance de la cosecha de soja, es habitual que muchos productores prioricen la venta de la oleaginosa y posterguen la comercialización del maíz, dejándolo en el campo para que pierda humedad de forma natural y reducir costos.
En contraste con el maíz, la soja muestra un ritmo de ventas más moderado. Con una producción estimada entre 49 y 50 millones de toneladas, hasta ahora se comercializó alrededor del 22%, apenas por encima del año pasado.

El agro como motor de divisas
En este contexto, el maíz se consolida como el principal dinamizador del ingreso de dólares en el arranque del año. El conjunto del sector agroexportador podría aportar alrededor de US$35.375 millones en 2026, impulsado por mayores volúmenes de producción y exportación.
Con números contundentes y una demanda externa firme, el cereal se posiciona como uno de los pilares de la economía argentina, en un escenario donde cada tonelada exportada se traduce en un alivio para las cuentas externas del país.
