Semillas: el Gobierno lanza un nuevo sistema de control y apuesta a sumar US$ 4.000 millones en exportaciones


El Gobierno nacional puso en marcha un nuevo protocolo de control de identidad varietal en granos, una medida que busca fortalecer la protección de la propiedad intelectual en semillas y generar condiciones para atraer inversiones en genética agrícola. La iniciativa, oficializada mediante una resolución conjunta entre la Secretaría de Agricultura y el Instituto Nacional de Semillas (Inase), apunta especialmente al cultivo de soja, donde desde hace años la industria reclama una actualización de las reglas de juego.

La decisión llega en un contexto en el que las empresas semilleras sostienen que la falta de un marco moderno de protección ha limitado la incorporación de nuevas tecnologías y materiales genéticos, provocando que la Argentina pierda terreno frente a otros competidores regionales. Entre ellos sobresale Brasil, que en las últimas décadas avanzó con sistemas más estrictos de reconocimiento de la propiedad intelectual y logró importantes mejoras en productividad.

Según destacó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la actualización normativa podría tener un fuerte impacto económico. El funcionario estimó que la mejora en la calidad genética y la productividad permitiría incrementar las exportaciones argentinas en más de US$ 4.000 millones anuales, aunque no precisó cuánto de ese crecimiento correspondería exclusivamente a la soja.

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Cómo funcionará el nuevo protocolo

La nueva normativa de semillas establece un mecanismo de monitoreo que permitirá verificar la identidad varietal de los granos comercializados. El objetivo es detectar eventuales usos de variedades protegidas sin el correspondiente reconocimiento de los derechos del obtentor, es decir, de quienes desarrollaron la genética de la semilla.

Para ello, se tomarán muestras en los primeros puntos de entrega del grano, como acopios y puertos, siguiendo un esquema similar al utilizado años atrás con el sistema Bolsatech durante la comercialización de soja Intacta.

La resolución establece que los establecimientos que funcionen como punto de entrega primaria deberán estar inscriptos en el Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA) y podrán celebrar acuerdos con entidades del comercio de granos u organizaciones privadas para financiar y coordinar el proceso de muestreo de semillas.

Asimismo, únicamente las cámaras arbitrales y las entidades privadas que mantengan convenios con el Inase estarán habilitadas para adquirir y analizar las muestras. Los estudios deberán realizarse mediante métodos previamente validados por el organismo oficial. La normativa también dispone que las muestras analizadas y las de respaldo deberán conservarse durante 60 días corridos, correctamente identificadas y selladas, con el objetivo de garantizar la trazabilidad y permitir eventuales revisiones.

Semillas, maíz, choclo
Foto: INTA

Participación privada y posibles sanciones

Uno de los aspectos más relevantes del esquema de semillas es la participación activa del sector privado en los controles. Las entidades encargadas de realizar los análisis deberán informar los resultados a los titulares de las variedades involucradas, quienes tendrán la posibilidad de denunciar presuntas infracciones ante el Inase.

En caso de detectar irregularidades, el organismo nacional podrá iniciar actuaciones administrativas, abrir sumarios e incluso avanzar con sanciones previstas por la legislación vigente.

La medida busca fortalecer la fiscalización sin modificar la actual Ley de Semillas. En ese sentido, el uso propio de semillas por parte de los productores continúa contemplado en la normativa vigente, aunque el nuevo sistema procura evitar usos indebidos de materiales protegidos que no cuenten con la correspondiente autorización.

Soja, ley de semillas

El foco puesto en la soja

Aunque el protocolo alcanza a distintas especies autógamas, la atención principal está puesta en la soja, un cultivo estratégico para la economía nacional y uno de los principales generadores de divisas.

Las empresas del sector sostienen que la falta de mecanismos eficientes para proteger la innovación genética ha sido uno de los factores que explican la menor velocidad de incorporación tecnológica respecto de Brasil. Como consecuencia, aseguran que los avances productivos observados en el país vecino han sido superiores durante los últimos años.

Otro aspecto clave de la resolución es que el nuevo protocolo de semillas no tendrá carácter retroactivo. Según establece la normativa, solo se aplicará a los cultivares que sean inscriptos a partir de la fecha de publicación de la medida en el Registro Nacional de Cultivares y en el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares.