Advierten por la pérdida de datos meteorológicos tras recortes en el SMN


La Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires encendió una fuerte señal de alarma ante los recortes en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que incluyen más de 140 despidos y el posible cierre de unas 40 estaciones meteorológicas. Según advierten desde el ámbito académico, la medida pone en riesgo la disponibilidad de información clave para amplias regiones productivas del país.

“El problema central es que podemos quedarnos sin datos meteorológicos en regiones donde se produce”, sostuvo Danilo Carnelos, docente de Climatología de la FAUBA. En la actualidad, Argentina cuenta con cerca de 120 estaciones operativas, distribuidas de forma desigual en el territorio. En ese contexto, la reducción de la red podría profundizar las brechas de información en zonas agrícolas estratégicas.

Menos estaciones, más incertidumbre

El cuestionamiento central apunta a que, lejos de reducirse, la red del SMN debería ampliarse. Para los especialistas, la densidad actual de estaciones ya resulta insuficiente frente a la extensión del país y la diversidad de sus sistemas productivos.

Carnelos fue claro al respecto: “lo que se necesita es aumentar la cantidad de estaciones, no disminuirla”. La preocupación radica en que menos puntos de medición implican menor precisión en los datos, lo que impacta directamente en la toma de decisiones del sector agropecuario.

La información meteorológica es utilizada a diario por productores para planificar siembras, ajustar manejos y anticiparse a eventos climáticos adversos. Su pérdida o deterioro podría traducirse en mayores riesgos productivos y económicos.

SMN, Servicio Meteorológico Nacional, Clima

El debate por la automatización

El plan oficial contempla reemplazar estaciones convencionales del SMN por sistemas automáticos, una estrategia que genera dudas en el ámbito técnico. Si bien estas tecnologías representan un avance, los especialistas advierten que no son completamente autónomas.

Según explican desde la FAUBA, los sistemas automáticos requieren validación y control permanente, por lo que no pueden sustituir totalmente a las estaciones tradicionales. “Lo lógico sería complementarlas, no reemplazarlas”, señaló Carnelos.

El riesgo, en este sentido, no es solo la reducción de la infraestructura, sino también la posible pérdida de calidad en los datos recolectados, especialmente en contextos donde no haya supervisión suficiente.

Un golpe a la investigación y al estudio del clima

Más allá del impacto productivo, el recorte también genera preocupación en el ámbito científico. Las estaciones del SMN forman parte de una red histórica de medición que permite analizar la evolución del clima a lo largo del tiempo.

La interrupción de estas series representa un problema crítico. Cortar registros históricos dificulta el estudio de tendencias climáticas y eventos extremos, dos variables centrales en el análisis del cambio climático.

Servicio Meteorológico Nacional, SMN, Clima

“Todo lo que se pierde en términos de desarrollo científico es muy difícil de recuperar”, advirtió Carnelos. Las series de datos continuas son consideradas insustituibles, ya que permiten comparar escenarios y proyectar comportamientos futuros.

Rechazo institucional y defensa del sistema científico

El Consejo Directivo de la FAUBA expresó de manera unánime su rechazo a las medidas, al considerar que afectan directamente al sistema científico-tecnológico y a la formación académica.

Desde la institución remarcaron que los datos del SMN son un insumo esencial para la enseñanza, la investigación y la extensión, especialmente en disciplinas vinculadas al agro y al ambiente. En este marco, solicitaron revisar las decisiones y garantizar la continuidad de la red de monitoreo, entendida como un recurso estratégico para el desarrollo del país.

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Un ajuste con impacto en áreas sensibles

El recorte en el SMN se inscribe en una política más amplia de reducción del gasto público impulsada por el Gobierno nacional, orientada a reestructurar organismos estatales y avanzar en procesos de digitalización.

Sin embargo, distintos sectores académicos y productivos advierten que el ajuste en el SMN puede tener consecuencias profundas cuando alcanza áreas estratégicas, como la generación de información climática.

En un país como Argentina, donde la economía depende en gran medida del agro, la disponibilidad de datos confiables resulta fundamental para sostener la competitividad y mitigar riesgos.