Girasol en alza: la molienda alcanza un récord en más de dos décadas
La industria aceitera argentina atraviesa un escenario con marcados contrastes. Mientras el girasol consolida su mejor desempeño industrial en más de dos décadas, la soja exhibe un ritmo de procesamiento y comercialización inferior al esperado para esta altura de la campaña 2025/26. Al mismo tiempo, el mercado de granos muestra un fenómeno poco habitual: los cereales superan ampliamente a la soja en volumen de operaciones con precio fijado, mientras que en el plano internacional las nuevas compras de China aportan un sostén a las cotizaciones de la oleaginosa en Chicago.
El girasol gana protagonismo y la soja procesa menos de lo previsto
Los datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) reflejan que la molienda de girasol alcanzó entre enero y mayo las 2,32 millones de toneladas, el mayor volumen registrado para ese período desde el año 2000. El crecimiento también se observa en términos relativos, ya que el girasol representó el 12,9% del total de oleaginosas procesadas, la participación más elevada desde 2008, confirmando la recuperación que viene mostrando el cultivo tras varios años de predominio absoluto de la soja.
A diferencia del girasol, la molienda de soja acumuló 15,6 millones de toneladas, por debajo de las 16,1 millones procesadas en igual período de 2025 y también inferior al promedio de los últimos cinco años. Entre abril y mayo, primer bimestre efectivo de la campaña, la industria procesó 7,7 millones de toneladas, un nivel que figura entre los más bajos de la última década en relación con la molienda anual proyectada.

Desde la entidad explicaron que este desempeño responde a una cosecha que comenzó con demoras, una comercialización inicial enfocada principalmente en maíz, trigo, girasol y otros cultivos, además de bajos stocks remanentes de soja. A esto se sumó un fuerte dinamismo en las exportaciones de poroto sin procesar, que alcanzaron 1,69 millones de toneladas, el mayor registro para un inicio de campaña desde 2019/20.
Los cereales dominan el mercado y la soja retiene valor
Además de las moliendas de girasol y soja, otro de los aspectos destacados del informe es el comportamiento comercial del mercado interno. Actualmente existen 3,4 veces más cereales con precio fijado que soja, una situación que apenas tiene un antecedente en los últimos treinta años. Mientras la soja suma 11,8 millones de toneladas con precio, equivalentes al 23% de la producción estimada, trigo y maíz muestran un elevado nivel de negocios impulsados por cosechas excepcionales.
El maíz ya acumula 23 millones de toneladas comercializadas con precio, la mayor proporción de los últimos cinco años respecto de la oferta esperada, mientras que el trigo supera en un 33% el volumen registrado a igual fecha del ciclo anterior. La abundancia de producción generó una elevada liquidez para los cereales y modificó el ritmo habitual de comercialización.

Paradójicamente, la soja mantiene una ventaja significativa en materia de precios. En el mercado disponible cotiza un 60% por encima del trigo y cerca de un 80% por encima del maíz, diferencias que representan máximos de la última década. Durante la última semana, las ofertas por soja alcanzaron los $480.000 por tonelada.
China vuelve a comprar y aporta sostén al mercado internacional
En el escenario externo, los precios agrícolas continúan condicionados por la fuerte liquidación de posiciones de los fondos especulativos en Chicago. Desde mayo, estos inversores redujeron casi por completo sus posiciones compradas en commodities agrícolas, provocando bajas del 12% en trigo y de entre 7% y 8% en soja y sus derivados, mientras el maíz cayó a los valores más bajos desde agosto de 2025.

Sin embargo, el mercado encontró un factor de respaldo con la reaparición de China como compradora de soja estadounidense. Durante la semana se confirmaron compromisos por 200.000 toneladas correspondientes a la campaña 2026/27, la primera operación de este tipo desde 2024. La noticia resulta relevante porque las ventas externas anticipadas de la próxima campaña norteamericana se ubican entre las más bajas de la última década.
