La Argentina abrió un nuevo mercado para las brochetas de langostino
La Argentina concretó un nuevo paso en la exportación de productos pesqueros con valor agregado. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) certificó la primera exportación de brochetas de langostino con destino a Estados Unidos, en una operación que vincula a una empresa de Puerto Deseado, Santa Cruz, con el mercado de Jacksonville, Florida.
El envío representa una nueva alternativa para la industria pesquera argentina, que busca ampliar la participación de productos elaborados frente a las exportaciones tradicionales de materia prima. Las brochetas de langostino están listas para el consumo y pueden llegar directamente a las góndolas estadounidenses, sin necesidad de atravesar un proceso adicional de elaboración antes de su comercialización.
La primera operación correspondió al primer contenedor de un total de cinco previstos. La carga partió el miércoles desde Santa Cruz con destino a Estados Unidos, vía Chile, y contó con la certificación sanitaria del SENASA, requisito fundamental para el ingreso del producto al mercado norteamericano.

Un producto elaborado desde Puerto Deseado
Las brochetas fueron elaboradas a partir de langostino fresco refrigerado procesado en una planta ubicada en Puerto Deseado, en la provincia de Santa Cruz. Para su preparación se utiliza langostino cola pelada, desvenada y con timón, seleccionado además por un único calibre para garantizar uniformidad en el producto terminado.
El proceso industrial comienza con la clasificación de los langostinos frescos. Luego, las piezas son ensartadas para conformar las brochetas, envasadas y posteriormente congeladas en placa. Esta secuencia permite obtener un producto preparado para su comercialización, con un formato diferente al de los tradicionales envíos de langostino entero o procesado de manera básica.
La característica más relevante de la operación es precisamente el nivel de elaboración alcanzado. El producto fue diseñado para ser comercializado directamente en góndola, sin que el importador deba realizar un reproceso antes de ponerlo a disposición de los consumidores. Esto permite incorporar mayor valor a un recurso pesquero argentino y abre una posibilidad para desarrollar nuevas presentaciones destinadas al consumo final.

Una exigencia adicional para ingresar a Estados Unidos
La operación también demandó resolver un requisito particular relacionado con los elementos utilizados en la elaboración. Los palitos empleados para armar las brochetas de langostino fueron importados desde China y debieron atravesar un proceso específico de aprobación antes de poder utilizarse en el producto destinado a la exportación.
Según la información oficial, ese procedimiento llevó aproximadamente 60 días. La aprobación fue necesaria para completar las condiciones exigidas para la exportación y permitió avanzar posteriormente con la certificación sanitaria correspondiente. El proceso muestra la cantidad de controles que deben superarse para que un alimento elaborado pueda ingresar a un mercado internacional exigente.
La intervención del SENASA resultó clave en esta etapa. El organismo certificó las condiciones sanitarias del envío y acompañó una operación que suma un nuevo producto a la oferta pesquera argentina destinada al exterior. La certificación oficial permite respaldar la seguridad e inocuidad de la mercadería frente a los requisitos del mercado estadounidense.

Más valor agregado para la pesca argentina
La llegada de las primeras brochetas de langostino a Estados Unidos se inscribe en una estrategia más amplia de diversificación de las exportaciones pesqueras. El desafío pasa por vender productos con mayor grado de elaboración, capaces de captar un precio superior y de llegar a segmentos del mercado internacional orientados directamente al consumidor.
Con Jacksonville como destino inicial, la operación puede convertirse en un antecedente para futuras ventas de productos similares. El envío de cinco contenedores proyecta una continuidad comercial y no solamente una operación aislada.
De esta manera, la primera exportación de brochetas de langostino representa una experiencia novedosa para la industria pesquera argentina. Desde Puerto Deseado, un producto elaborado con materia prima fresca logró cumplir con los requisitos sanitarios y comerciales necesarios para llegar a Estados Unidos.
