Louis Dreyfus invertirá US$400 millones para construir una mega planta de girasol en Bahía Blanca
La agroindustrial Louis Dreyfus Company (LDC) anunció una inversión de aproximadamente US$400 millones para construir una nueva planta de procesamiento de girasol y soja en Bahía Blanca, en un proyecto que se perfila como uno de los desembolsos más importantes realizados por el sector agroindustrial en la Argentina durante los últimos años.
La iniciativa se desarrollará dentro del complejo que la compañía ya opera en la ciudad bonaerense, donde cuenta con instalaciones de almacenamiento, logística y un puerto de aguas profundas. Según adelantó la empresa, la futura instalación tendrá una capacidad de procesamiento de hasta 4000 toneladas diarias de semillas de girasol, consolidando a Bahía Blanca como uno de los principales polos industriales vinculados al negocio exportador.
Una apuesta estratégica para el largo plazo
La decisión fue comunicada por el CEO global de la compañía, Michael Gelchie, mediante una carta enviada al ministro de Economía, Luis Caputo. En ese documento, el ejecutivo destacó que el proyecto permitirá construir una de las mayores plantas de molienda de semillas de girasol del mundo, reforzando la presencia de la empresa en un segmento clave para su negocio global.
Gelchie sostuvo que la inversión responde a la confianza de la firma en el potencial productivo de la Argentina y destacó las ventajas que ofrece el país para el desarrollo agroindustrial. Entre ellas mencionó la sólida base agrícola, la capacidad industrial instalada y la infraestructura logística y exportadora que permite conectar la producción local con los mercados internacionales.

Más capacidad de procesamiento y valor agregado
La futura planta fue diseñada para procesar tanto girasol como soja, una característica que le permitirá operar con mayor flexibilidad durante todo el año. La instalación contará con una capacidad de molienda de hasta 4000 toneladas diarias de semillas, fortaleciendo la integración industrial de la compañía.
Desde la empresa explicaron que el proyecto contribuirá a ampliar la capacidad nacional de procesamiento de oleaginosas y a generar mayores volúmenes de exportación con valor agregado. Al mismo tiempo, permitirá mejorar la conexión entre los productores y los mercados internacionales mediante una infraestructura más eficiente.
La construcción está prevista para comenzar hacia finales de este año. Según destacó la compañía, la iniciativa tendrá impacto sobre la actividad económica regional al promover nuevas inversiones, generación de empleo y fortalecimiento de la infraestructura agroindustrial vinculada al complejo portuario de Bahía Blanca.

Tecnología de última generación
El proyecto contempla la incorporación de equipamiento especialmente diseñado para el procesamiento de oleaginosas. Entre las instalaciones previstas figuran sistemas para limpieza, descascarado, acondicionamiento y laminado de semillas, además de prensas de alta capacidad y tecnología de extracción por solventes de elevada eficiencia.
La planta de molienda de girasol también contará con un área integrada para la recepción de materia prima y la carga de los distintos productos obtenidos durante el proceso industrial. Harinas, pellets y aceites podrán movilizarse mediante sistemas cerrados de transporte de materiales, diseñados para garantizar operaciones continuas y reducir las emisiones.
Un proyecto con foco en la sustentabilidad
Uno de los diferenciales de la futura instalación será su esquema energético. La compañía informó que la planta dispondrá de infraestructura térmica de alta eficiencia alimentada íntegramente con biomasa renovable, utilizando cáscaras de girasol como fuente de energía.
Este sistema permitirá reducir el consumo de combustibles convencionales y disminuir la huella de carbono asociada al proceso industrial. La estrategia forma parte de los objetivos globales de la empresa vinculados a la mejora de la eficiencia energética y la reducción de emisiones.

Además de los beneficios ambientales, la utilización de biomasa contribuirá a aprovechar subproductos generados durante el propio proceso de molienda, fortaleciendo la lógica de economía circular dentro de la operación.
Un impulso para el negocio global del girasol
Para Juan José Blanchard, COO global y responsable de Latinoamérica de la compañía, la inversión tiene una importancia estratégica para el crecimiento internacional de la firma. Según explicó, Argentina ocupa un lugar central en el desarrollo del negocio global de girasol, un mercado que registra una demanda creciente en distintos destinos.
El ejecutivo destacó que la futura planta complementará otras inversiones recientes realizadas por la empresa, entre ellas la nueva línea de molienda de semillas de alto contenido de aceite que desarrolla en Timbúes, Santa Fe, y la planta multisemilla adquirida en Hungría.
