RIMI: el Gobierno habilitó incentivos para riego, genética animal y mallas antigranizo


El Gobierno nacional avanzó en la implementación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) y definió cuáles serán los bienes agropecuarios que podrán acceder a beneficios fiscales sin necesidad de cumplir con los montos mínimos de inversión exigidos para otros sectores. La medida apunta a estimular inversiones estratégicas vinculadas con el riego, la protección de cultivos y el mejoramiento genético animal, áreas consideradas claves para aumentar la competitividad y la productividad del agro argentino.

La decisión fue oficializada mediante la resolución 75/2026 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, publicada en el Boletín Oficial. La normativa complementa lo establecido por la ley 27.802, que creó el RIMI con el objetivo de promover inversiones nacionales y extranjeras, fortalecer las cadenas de valor, generar empleo y potenciar las exportaciones.

Entre los beneficios contemplados por el RIMI figuran la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y la devolución anticipada de créditos fiscales de IVA para proyectos productivos. En la mayoría de los casos, estos incentivos están sujetos al cumplimiento de determinados niveles de inversión dentro de un plazo de dos años.

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El riego, una apuesta para ganar productividad

Uno de los principales capítulos de la resolución está relacionado con los sistemas de riego. La cartera agropecuaria aprobó un amplio listado de bienes que podrán acceder a los beneficios fiscales, independientemente del monto invertido.

Entre los equipos incluidos aparecen pivotes centrales, sistemas de riego por goteo, bombas sumergibles, bombas centrífugas, compuertas y distintos componentes destinados al transporte y aplicación de agua. La intención oficial es favorecer proyectos que permitan aumentar la eficiencia en el uso del recurso hídrico y ampliar las superficies bajo riego.

La medida cobra relevancia en un contexto donde la variabilidad climática se ha convertido en uno de los principales desafíos para la producción agropecuaria. La incorporación de tecnología de riego permite estabilizar rendimientos, reducir riesgos y mejorar la capacidad productiva de numerosas regiones del país, especialmente en zonas con limitaciones hídricas recurrentes.

Granizo, tormentas

Protección contra el granizo para economías regionales

Otro de los rubros alcanzados por el RIMI corresponde a las mallas antigranizo, una inversión que resulta fundamental para numerosas economías regionales. La resolución incluye no solo las mallas propiamente dichas, sino también los postes, alambres, torniquetas y demás elementos necesarios para la instalación de estas estructuras de protección.

La incorporación de este equipamiento dentro de los beneficios fiscales del RIMI busca reducir el impacto económico de los fenómenos climáticos extremos, que generan pérdidas millonarias año tras año en distintas regiones productivas.

El beneficio adquiere especial importancia para actividades como la fruticultura y la vitivinicultura, donde una tormenta de granizo puede comprometer en pocos minutos el trabajo de toda una campaña productiva. La posibilidad de acceder a incentivos fiscales sin exigencias de inversión mínima podría facilitar la adopción de este tipo de tecnologías por parte de productores medianos y pequeños.

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Impulso al mejoramiento genético de los rodeos

La resolución también incorpora a los bienes semovientes destinados a reproducción como parte de las inversiones promovidas por el régimen. En este apartado se incluyen bovinos, porcinos, ovinos, caprinos, equinos y aves que tengan como finalidad el mejoramiento genético de los sistemas productivos nacionales.

No obstante, el acceso a los beneficios del RIMI estará sujeto al cumplimiento de determinados requisitos. La normativa establece que los animales deberán estar destinados específicamente a reproducción y pertenecer a categorías genéticas reconocidas oficialmente.

Podrán ser alcanzados por el régimen los animales puros de pedigrí, puros registrados, puros controlados, puros por cruza y aquellos considerados de genética superior, siempre que formen parte de sistemas productivos formalmente registrados dentro del país.

Asimismo, la reglamentación del RIMI reconoce la validez de registros genealógicos administrados por entidades especializadas como la Sociedad Rural Argentina, el Stud Book Argentino del Jockey Club Argentino, la Asociación Argentina de Fomento Equino y otras organizaciones vinculadas con la selección genética.