Presupuesto 2027: el INTA tendrá menos fondos, cargos y actividades
El proyecto de Presupuesto 2027 enviado por el Gobierno al Congreso plantea un achicamiento de la estructura del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), con una reducción de los recursos previstos, de la cantidad de cargos y de las actividades programadas para el próximo año. El gasto presupuestado para el organismo baja de $360.124 millones en 2026 a $315.538 millones en 2027, una disminución nominal del 12,4%.
La propuesta también contempla 6.308 cargos para el año próximo, frente a los 7.145 previstos para 2026, una diferencia de 837 puestos, equivalente al 11,7%. Las planillas no permiten determinar cuánto de esa reducción corresponde a nuevas bajas y cuánto refleja retiros voluntarios y cambios de estructura ya concretados durante este año.
Menos cargos en el área de extensión
El dato cobra relevancia por la distribución de la reducción dentro de los distintos programas. La mayor parte se concentra en Investigación Aplicada, Innovación, Transferencia de Tecnologías, Extensión y Apoyo al Desarrollo Rural, conocida dentro del INTA como AITTE. Allí aparecen 696 cargos menos, lo que representa el 83% de la reducción total prevista.
Se trata de un área vinculada directamente con el territorio y con la transferencia de conocimientos y tecnologías hacia el sector productivo. Sus equipos participan en asesoramiento a productores, capacitaciones y asistencia técnica en las distintas regiones agropecuarias del país. Los restantes 141 cargos se distribuyen entre Actividades Centrales, con 71 puestos menos, e Investigación Fundamental e Innovaciones Tecnológicas, con otros 70.

El proyecto se presenta después de un proceso de reestructuración del INTA iniciado en 2025. Durante ese período se modificaron agencias de extensión, se eliminaron cargos jerárquicos y programas y se instrumentaron planes de retiros voluntarios. Además, el Gobierno impulsó cambios sobre el régimen institucional del organismo, aunque el intento de modificar su autarquía fue frenado en 2025 por el Congreso y la Justicia.
También se reducen las actividades
La reducción presupuestaria y de personal aparece acompañada por una disminución de las metas operativas. Los proyectos nacionales y regionales pasarían de contemplar 3.000 actividades en 2026 a 1.500 en 2027, de acuerdo con las planillas del proyecto.
También se reduciría la cantidad de consultas atendidas por el INTA. La categoría que reúne la atención a productores, técnicos y otros actores del sistema agropecuario, agroalimentario y agroindustrial establece una meta de 3.074 consultas para 2027, frente a las 4.933 previstas para este año. La baja alcanza al 37,7%.

Las metas vinculadas con asistencia técnica, capacitación para productores y acceso a sistemas de información también presentan reducciones, aunque de menor magnitud, con variaciones previstas de entre 7% y 11%. Al mismo tiempo, el proyecto plurianual plantea para el INTA objetivos vinculados con el desarrollo y transferencia de tecnologías, la productividad, la competitividad y el agregado de valor.
Cambia la estructura de financiamiento
Otro de los puntos centrales del proyecto es la modificación de las fuentes de recursos del organismo. Los derechos de importación dejan de aparecer como fuente de financiamiento del INTA, mientras que permanece la Tasa de Estadística, además de los aportes generales contemplados en el presupuesto.
Según las cifras incluidas en las planillas, los recursos totales pasarían de $905.711 millones a $546.874 millones, una reducción de $358.837 millones, equivalente al 39,6%. La diferencia está vinculada principalmente con la desaparición de los derechos de importación dentro de los recursos con afectación al instituto.

Sin embargo, el total de recursos previstos no coincide con el monto destinado directamente al funcionamiento. De los $546.874 millones proyectados para 2027, $315.538 millones corresponden a gastos, mientras que otros $231.337 millones figuran como “aplicación financiera”.
El proyecto establece además que durante el período 2027-2029 se buscará “optimizar funciones de la administración central” y “eficientizar gastos en todas las unidades”. En paralelo, contempla inversiones en equipamiento e infraestructura para campos experimentales e incubadoras. De aprobarse el Presupuesto, el INTA afrontará así un nuevo año con una estructura más reducida y metas operativas menores.
