Drones en ganadería: del lote al rodeo, una tecnología que multiplica sus usos


Los drones dejaron de ser una herramienta asociada exclusivamente a las imágenes aéreas y comenzaron a ocupar un lugar más amplio dentro de los establecimientos ganaderos. Siembra al voleo, intersiembra, fertilización, pulverización y monitoreo son algunas de las tareas que pueden realizar, especialmente en superficies pequeñas o sectores donde el ingreso de maquinaria convencional resulta complejo.

La lógica no apunta a reemplazar a los equipos tradicionales, sino a resolver trabajos específicos. Alejandro Frontini, de Campo & Asociados en Olavarría, resume el concepto de acuerdo a ZonaCampo: “Es una herramienta más, no reemplaza ninguna”. La ventaja aparece en sierras, pajonales, terrenos quebrados o lotes donde movilizar una máquina de gran porte no resulta conveniente.

Una de las aplicaciones que más creció es la intersiembra sobre maíz, sorgo, verdeos y pasturas preexistentes. Juan Kern, líder de la unidad de negocio Drones de Campo & Asociados, señaló que durante la última campaña aumentó especialmente el uso de estos equipos para intersembrar maíz y sorgo. También pueden utilizarse para fertilizar y pulverizar, con la posibilidad de actuar de manera precisa sobre sectores determinados.

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Planificar para ganar precisión

El rendimiento de los drones no depende solamente de la capacidad de vuelo. Antes de cada trabajo resulta fundamental relevar el lote, identificar obstáculos, establecer zonas de exclusión y definir altura, velocidad, recorrido y tamaño de gota cuando se trata de aplicaciones.

“La parte de la planificación es la más importante”, sostiene Kern. Una vez definidos correctamente esos parámetros, los equipos pueden ejecutar buena parte del recorrido de manera autónoma. De esta forma, el valor del dron no está solamente en llegar a lugares difíciles, sino también en determinar dónde, cuándo y cómo intervenir.

La tecnología también amplía las posibilidades de monitoreo mediante mapeos, imágenes multiespectrales y mediciones térmicas. En sistemas ganaderos, esas herramientas permiten observar pasturas, relevar ambientes y controlar sectores de difícil acceso. Así, el dron empieza a convertirse en una fuente de información para la toma de decisiones, más allá de su función como equipo de aplicación.

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Del vuelo al pesaje de la hacienda

El salto tecnológico más llamativo aparece cuando los drones se combinan con visión artificial e inteligencia artificial. Es el caso de GanaderIA, una plataforma que procesa videos de ganado tomados desde el aire para contar animales y estimar su peso.

El concepto busca modificar una práctica tradicional: “llevar la balanza al ganado, y no el ganado a la balanza”. El sistema permite filmar la hacienda, cargar el video y recibir posteriormente un informe procesado de manera automática. Según la información de la plataforma, alcanza un 99,9% de precisión en el conteo y presenta un margen de error del 5% para animales de entre 200 y 600 kilos.

La propuesta apunta además a reducir el movimiento de los animales, el tiempo de trabajo y los costos operativos. Según GanaderIA, una tarea que puede demandar unas ocho horas mediante procedimientos tradicionales podría realizarse en aproximadamente 30 minutos y con dos personas. Los datos obtenidos pueden utilizarse para decisiones vinculadas con ventas, traslados, alimentación y seguimiento de lotes.

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Una herramienta que suma información al sistema ganadero

Campo & Asociados se incorporó como representante de GanaderIA en todo el territorio argentino, sumando el sistema de conteo y estimación de peso a sus servicios con drones. La combinación permite integrar aplicaciones sobre el terreno con información directamente relacionada con el rodeo.

La empresa también trabaja con un lote demostrativo en Olavarría, vinculado a La Ganadería que Viene 2027, donde los drones ya participaron en la siembra de un raigrás Barenbrug destinado a cultivo de servicio y cobertura. Allí se busca mostrar las posibilidades de una herramienta que puede intervenir en distintas etapas productivas.

Para José De Carabassa, de Campo & Asociados, incorporar drones significa sumar alternativas al productor: “Es sumar un servicio más al productor”. El desafío, sin embargo, no termina con la adquisición del equipo. La capacitación y el acompañamiento son claves para identificar dónde puede aportar valor.

Con información de ZonaCampo