La industria aceitera cerró la paritaria 2026 con una suba del 29,5%


Las empresas exportadoras del complejo agroindustrial y los gremios aceiteros alcanzaron finalmente un acuerdo salarial que pone fin a varias semanas de intensas negociaciones. La paritaria de la industria aceitera para 2026 quedó cerrada con un incremento acumulado del 29,5%, un porcentaje que, según destacaron desde el sector empresario, fue definido tomando como referencia las proyecciones oficiales de inflación y permitirá cubrir todo el año sin necesidad de reabrir la discusión.

El entendimiento fue anunciado por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara-CEC), que negoció con el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros del Departamento San Lorenzo (SOEA) y la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (Ftciodyara). Desde la entidad empresarial destacaron que el convenio brinda previsibilidad tanto para las compañías como para los trabajadores y garantiza la paz social durante todo el período.

Un acuerdo basado en las proyecciones de inflación

De acuerdo con la información difundida por Ciara-CEC, el incremento salarial se construyó sobre la base de la evolución esperada del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el Indec y proyectado mediante el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.

Desde la cámara explicaron que el porcentaje acordado en la industria aceitera se ubica en línea con las previsiones de inflación para 2026, que actualmente se encuentran entre el 30,5% y el 31,5%, según las estimaciones relevadas por el Banco Central entre analistas y consultoras privadas.

Paro de Aceiteros

Tras el cierre de las negociaciones, la entidad remarcó que el proceso permitió concentrar la discusión exclusivamente en el aspecto salarial. “La industria logró hacer sentar a los sindicatos a negociar únicamente salarios”, señaló la organización empresaria a través de un comunicado.

Además, destacó que el convenio logrado por la industria aceitera “cubre todo el año 2026”, lo que evita nuevas instancias de negociación en los próximos meses y ofrece mayor previsibilidad para uno de los sectores más importantes de las exportaciones argentinas.

Semanas de tensión y un conflicto que amenazó la actividad

El acuerdo llegó después de un extenso proceso de negociación que estuvo marcado por momentos de alta tensión entre ambas partes. A fines de mayo los gremios aceiteros lanzaron un paro nacional, medida que finalmente fue suspendida tras la intervención de la Secretaría de Trabajo de la Nación mediante una conciliación obligatoria.

Una vez vencido ese período, las reuniones continuaron sin resultados inmediatos. Durante varias audiencias, empresas y sindicatos de la industria aceitera mantuvieron posiciones alejadas respecto de la actualización salarial, lo que prolongó la incertidumbre sobre el desenlace de la negociación.

Gran Rosario, puerto

El episodio más complejo se produjo la semana pasada, cuando una reunión que se extendió durante unas 12 horas concluyó sin acuerdo y pasó a un cuarto intermedio hasta este lunes. Recién en ese nuevo encuentro las partes lograron acercar posiciones y firmar el convenio definitivo.

Las diferencias que trabaron la negociación

El principal punto de conflicto estuvo centrado en el mecanismo de actualización salarial. Los sindicatos reclamaban una recomposición del 20%, mientras que las empresas defendían un esquema vinculado directamente a la evolución prevista de la inflación.

Finalmente, ambas posiciones de la industria aceitera convergieron en un incremento acumulado del 29,5%, porcentaje que, según Ciara-CEC, refleja las expectativas inflacionarias para el año y permite preservar el poder adquisitivo de los trabajadores sin apartarse de las proyecciones macroeconómicas.

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El entendimiento también representa una señal de estabilidad para una actividad estratégica de la economía argentina. La industria aceitera y cerealera constituye el principal generador de divisas del país, por lo que evitar nuevos conflictos gremiales resulta clave para sostener el ritmo de industrialización y exportación durante el resto del año.

Con el acuerdo ya firmado, empresas y sindicatos dejan atrás varias semanas de negociaciones y medidas de fuerza. La expectativa ahora pasa por cumplir el cronograma establecido en la paritaria y mantener la normalidad en la actividad, en un contexto en el que el sector continúa siendo uno de los pilares del ingreso de dólares para la economía nacional.