Aceiteros y exportadores siguen sin acuerdo y la negociación pasó al lunes
Tras doce horas de negociaciones sin alcanzar un entendimiento, los gremios aceiteros y las cámaras que representan a la industria y la exportación de granos resolvieron pasar a un cuarto intermedio hasta el próximo lunes. La reunión, que se extendió hasta la madrugada de este viernes, volvió a dejar en evidencia las diferencias que mantienen ambas partes en torno a la actualización salarial y prolongó un conflicto que ya lleva varias semanas de discusiones.
La nueva instancia de diálogo fue convocada en el marco de la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo de la Nación. Aunque durante distintos momentos de la jornada existieron expectativas de un posible cierre de la negociación, las posiciones no lograron acercarse lo suficiente como para sellar un acuerdo, por lo que el Gobierno dispuso una nueva continuidad del proceso de diálogo.
Cuarto intermedio hasta el lunes
A través de un comunicado conjunto, el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) del Departamento San Lorenzo y la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso informaron que, a pedido de la Secretaría de Trabajo, se resolvió suspender las conversaciones hasta el lunes 29 de junio a las 13:30.
La resolución también instó a las partes a mantener la paz social durante el período de negociación, con el objetivo de evitar nuevas medidas de fuerza mientras continúan las conversaciones. Desde el sector empresario también confirmaron que las negociaciones seguirán el lunes con la intención de intentar destrabar el conflicto.
Los sindicatos de aceiteros remarcaron que mantienen el compromiso de alcanzar un acuerdo que responda a las necesidades económicas de los trabajadores del sector. En ese sentido, señalaron que la comisión directiva y los delegados paritarios continuarán realizando los esfuerzos necesarios para arribar a una solución consensuada.

Un conflicto que se arrastra desde mayo
La disputa salarial comenzó a fines de mayo, cuando la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso y el SOEA de San Lorenzo lanzaron un paro nacional en reclamo de una recomposición de los salarios.
Frente a esa medida, la Secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria por 15 días, ordenó suspender el paro y convocó a empresas y sindicatos aceiteros a una mesa de negociación. Sin embargo, durante ese período las distintas audiencias concluyeron sin avances significativos.
Ante la persistencia de las diferencias, el Gobierno decidió extender la conciliación obligatoria por otros cinco días hábiles, buscando preservar el funcionamiento de las plantas aceiteras y los puertos exportadores en un momento clave para la comercialización de la cosecha gruesa.

Las diferencias siguen sin resolverse
El principal punto de desacuerdo continúa siendo la forma de recomponer los salarios de los trabajadores aceiteros. Los gremios reclaman un incremento del 20% que permita recuperar el poder adquisitivo perdido frente a la inflación.
En cambio, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) sostienen una propuesta basada en actualizaciones mensuales de los salarios de acuerdo con el índice de inflación que publica el Indec.
Hasta el momento, la distancia entre ambas posiciones impidió alcanzar un entendimiento, pese a las reiteradas reuniones impulsadas por la autoridad laboral. El resultado de la audiencia del lunes será determinante para conocer si el conflicto puede encaminarse hacia una solución o si volverá a crecer la tensión en el sector.

Crece la expectativa por la próxima audiencia
En las últimas semanas, los sindicatos aceiteros habían advertido sobre la posibilidad de reactivar medidas de fuerza si no se registraban avances concretos en la negociación salarial, una situación que volvió a generar preocupación entre las empresas exportadoras.
Desde el sector empresario habían señalado anteriormente que cada jornada de paro implica pérdidas cercanas a los 150.000 pesos diarios para los trabajadores aceiteros, al tiempo que insistieron en la necesidad de evitar interrupciones en la actividad durante un período de intensa operatoria comercial.
Con la conciliación aún vigente y el diálogo abierto, la próxima audiencia aparece como una instancia decisiva para intentar cerrar una negociación que ya se prolongó más de un mes. Mientras tanto, tanto los gremios como las empresas mantienen sus posiciones y aguardan que las conversaciones del lunes permitan acercar diferencias.
