Independiente despidió a Gustavo Quinteros tras el 0-4 ante Atlético Tucumán
Independiente decidió ponerle punto final al ciclo de Gustavo Quinteros luego de la contundente derrota por 4-0 ante Atlético Tucumán, que significó la eliminación de la Copa Argentina. La dirigencia resolvió prescindir del entrenador de 61 años, aunque todavía restan acordar los detalles de su salida para hacerla oficial.
La determinación fue tomada este jueves durante una reunión de la comisión directiva. Quinteros, que tenía contrato hasta diciembre, venía de acumular tres derrotas consecutivas y quedó expuesto después de una actuación que profundizó la crisis futbolística del Rojo. Su ciclo duró apenas diez meses y terminó sin títulos ni clasificación a competencias internacionales.
Una goleada que marcó el final
La caída frente a Atlético Tucumán fue determinante para la dirigencia. Independiente tuvo una actuación muy pobre y quedó eliminado de la Copa Argentina en octavos de final. El 0-4 en Rosario representó uno de los golpes más duros de la gestión de Quinteros, quien después del partido realizó una fuerte autocrítica.
“Fue una derrota muy dura, nos hace mucho daño. Como entrenador me da vergüenza. Asumo toda la responsabilidad que me corresponde”, expresó el técnico. Sin embargo, también había dejado en claro que no tenía intención de renunciar y que esperaba cumplir su contrato.
“Yo, al menos como entrenador, siempre cumplo con mis contratos. Ni se me pasa por la cabeza irme”, había señalado Quinteros. Además, cuestionó la conformación del plantel y afirmó que no llegaron algunos de los refuerzos que habían sido acordados con la dirigencia, una declaración que expuso diferencias internas.

Un ciclo de 32 partidos
Quinteros había llegado a Independiente el 19 de septiembre de 2025 y debutó una semana después en el clásico frente a Racing, que terminó 0-0. En sus 328 días al frente del equipo dirigió 32 partidos, con 14 victorias, ocho empates y diez derrotas.
Durante su gestión quedó eliminado en los octavos de final del Apertura frente a Rosario Central y recientemente sufrió el golpe ante Atlético Tucumán. En el Clausura, además, el equipo perdió sus últimos tres encuentros, aunque todavía mantiene posibilidades de pelear por objetivos importantes en la temporada.
La dirigencia había incorporado al arquero Santiago Mele y a Maximiliano Meza, mientras que Imanol Machuca llegó sobre el cierre del mercado de pases, aunque recién podrá jugar en noviembre debido a una suspensión pendiente. La eliminación copera y el bajo rendimiento reciente aceleraron una decisión que ya se encontraba bajo análisis.

Matheu y Tuzzio asumirán de manera interina
Mientras la dirigencia define al reemplazante de Quinteros, Carlos Matheu y Eduardo Tuzzio tomarán el control del plantel, tal como ya ocurrió durante otros momentos de transición. La dupla, que está a cargo de la Reserva, dirigirá al equipo el próximo lunes 17 de agosto frente a Lanús, como visitante, por la quinta fecha del Clausura.
La elección del próximo entrenador no será sencilla. Independiente atraviesa además un año electoral, ya que antes de diciembre deberá elegir nuevas autoridades. Por ese motivo, contratar a un técnico con un proyecto de largo plazo podría condicionar a la próxima conducción.
Entre los nombres que comenzaron a circular aparecen Omar De Felippe y Rubén Darío Insua, aunque por ahora no existe una decisión concreta. La dirigencia deberá evaluar si apuesta por un entrenador definitivo, acuerda un nombre de consenso con otros espacios políticos o sostiene un interinato hasta el final del torneo.

El objetivo sigue en la Tabla Anual
Pese a la crisis, Independiente todavía conserva posibilidades deportivas. El Rojo suma seis puntos en cuatro fechas del Clausura y ocupa provisoriamente una posición entre los ocho clasificados a octavos de final, aunque todavía quedan 12 jornadas.
La prioridad, sin embargo, está puesta en la Tabla Anual. Independiente suma 30 puntos y se encuentra noveno, una ubicación que actualmente le permitiría acceder a la Copa Sudamericana, aunque también mantiene chances matemáticas de pelear por un lugar en la Libertadores.
Con la Copa Argentina ya fuera de su horizonte, el Clausura representa ahora la única competencia que le queda al equipo. La salida de Quinteros abre una nueva etapa en un club que deberá resolver al mismo tiempo el futuro deportivo y su próximo escenario político.
