La ganadería sudamericana enfrenta un nuevo mapa exportador
La ganadería global atraviesa una etapa de fuertes cambios en sus principales países proveedores. Australia registró por primera vez en 43 meses una caída interanual de sus exportaciones, mientras Brasil enfrenta una posible suspensión de sus ventas a la Unión Europea. En paralelo, Paraguay embarca menos carne pero consigue mejores precios y Uruguay muestra una combinación inédita de mayores importaciones y menores exportaciones.
Los datos, recopilados en el último informe de Rosgan, muestran que las restricciones comerciales y los cambios en las cuotas de importación están modificando los flujos internacionales de carne vacuna. China aparece nuevamente como uno de los principales factores de este reordenamiento, mientras los grandes exportadores buscan mercados alternativos para sostener sus volúmenes.
Australia pierde impulso después de 43 meses
La ganadería de Australia exportó en julio 143.962 toneladas de carne vacuna, unas 6.500 toneladas menos que las 150.435 toneladas registradas en el mismo mes de 2025. Según datos del Ministerio de Agricultura australiano (DAFF), se trata de la primera contracción interanual desde diciembre de 2022.
El principal motivo fue el fuerte descenso de los embarques hacia China. Australia completó en junio la cuota correspondiente a 2026, lo que provocó un desplome de las ventas hacia ese destino. Los envíos, que habían superado las 27.000 toneladas mensuales entre febrero y mayo, se redujeron a apenas 6.458 toneladas en julio.

La caída china fue parcialmente compensada por la demanda de Estados Unidos, Corea del Sur y Japón, que mantuvieron niveles elevados de compras. Sin embargo, el escenario podría complicarse nuevamente para la ganadería de Australia: Corea del Sur también se encamina a completar su cuota durante 2026, por lo que se espera una reducción significativa de sus adquisiciones a partir de agosto.
Brasil suma presión sobre sus exportaciones
La ganadería de Brasil enfrenta un escenario todavía más complejo. La Unión Europea podría dejar de importar carne vacuna brasileña durante hasta dos años, aunque la Comisión Europea no confirmó ese plazo y aclaró que la eventual reapertura dependerá de los ciclos productivos de los animales.
La restricción fue anunciada en mayo, después de que Brasil quedara excluido de la lista de países habilitados para exportar al bloque bajo las normas europeas sobre control del uso de antimicrobianos. Europa no detectó irregularidades en la carne brasileña, pero consideró insuficiente el sistema nacional de fiscalización.

Brasil respondió prohibiendo determinados antimicrobianos e implementando en junio un nuevo protocolo de control. También propuso establecer un período de transición, pero la iniciativa fue rechazada por la Unión Europea. La eventual suspensión adquiere especial importancia porque se suma al inminente agotamiento del cupo anual de carne brasileña en China, otro de sus principales destinos.
Paraguay exporta menos, pero vende mejor
La ganadería de Paraguay presenta una situación diferente. Entre enero y julio de 2026, el país exportó 162.606 toneladas de carne bovina, un 24,6% menos que en igual período de 2025. La reducción también se reflejó en los ingresos, que alcanzaron los US$ 1.124 millones, un 9% por debajo del año anterior.
Sin embargo, detrás de la caída de los volúmenes aparece un dato favorable para la ganadería paraguaya. El precio promedio de exportación aumentó cerca de 21%, al pasar de US$ 5.720 por tonelada en 2025 a aproximadamente US$ 6.910 este año.

Uruguay compra más y exporta menos
La ganadería de Uruguay también muestra un cambio significativo en sus flujos comerciales. En los primeros siete meses del año, las importaciones de carne vacuna alcanzaron 28.665 toneladas, por US$ 175,8 millones. Esto representa aumentos del 17% en volumen y del 16% en valor respecto del mismo período anterior.
Brasil fue el principal proveedor y concentró cerca del 80% de las compras uruguayas. En paralelo, las exportaciones uruguayas siguieron un camino opuesto: alcanzaron 271.155 toneladas, un 13,5% menos interanual.
Sin embargo, al igual que en Paraguay, el valor evolucionó favorablemente. Uruguay exportó carne por US$ 1.560 millones, un 2,2% más que un año atrás, pese a la reducción de los volúmenes.
