La carne vacuna enfrenta nuevos movimientos en los mercados globales


El comercio internacional de carne vacuna atraviesa un escenario de fuertes contrastes, con nuevas restricciones sanitarias, cambios en los flujos comerciales y una creciente presión de la oferta en distintos mercados. El último informe de Rosgan pone el foco en cuatro situaciones que involucran a la Unión Europea, México, Brasil y Uruguay, y que muestran cómo las decisiones sanitarias y comerciales están modificando el mapa global de la ganadería.

Mientras en Europa productores reclaman mayores controles sobre las importaciones del Mercosur, México enfrenta una sobreoferta que amenaza con alterar su estructura productiva. En paralelo, Brasil continúa ampliando el acceso de su carne vacuna a mercados estratégicos y Uruguay registra un fuerte crecimiento de las importaciones para abastecer su consumo interno.

España pide extender el bloqueo a todo el Mercosur

Pocos días después de que la Unión Europea aplicara una suspensión sobre las exportaciones de carne provenientes de Brasil, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de España reclamó ampliar la medida a Argentina, Uruguay y Paraguay. El planteo vuelve a colocar las condiciones de producción del Mercosur en el centro del debate europeo.

La organización española sostiene que las inspecciones destinadas a detectar posibles incumplimientos deberían alcanzar a cada partida importada y no limitarse a controles documentales. Entre los aspectos señalados aparecen la trazabilidad, las condiciones sanitarias, las normas contra la deforestación y el uso de promotores de crecimiento. La posición agrega presión sobre el comercio de carne vacuna entre ambos bloques en un momento de especial sensibilidad regulatoria.

Gusano Barrenador, Ganadería

México enfrenta una fuerte presión de oferta

En México, el problema tiene una naturaleza diferente. La suspensión de las exportaciones de ganado hacia Estados Unidos por el Gusano Barrenador, combinada con el ingreso de carne brasileña mediante un cupo de 70.000 toneladas autorizado por el Gobierno Federal, generó un excedente que comienza a impactar sobre toda la cadena.

Según explicó Enrique López, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Productores de Carne (AMEG), México produce alrededor de 2,3 millones de toneladas de carne vacuna, exporta unas 300.000 e importa aproximadamente 200.000 toneladas. Sin embargo, la imposibilidad de enviar animales al mercado estadounidense provocó una retención de hacienda que podría elevar la producción hasta 2,8 millones de toneladas.

El dirigente advirtió que esta situación puede generar una presión significativa sobre los productores y los precios, al tiempo que la carne importada suma oferta a un mercado que ya enfrenta un volumen extraordinario de animales disponibles.

Carne, Brasil, Ganadería

Brasil amplía su presencia en Indonesia

En contraste con México, Brasil continúa avanzando en la apertura de mercados. Indonesia habilitó 21 nuevos frigoríficos brasileños para exportar carne y despojos vacunos, luego de una auditoría sanitaria realizada entre el 27 de junio y el 5 de julio de 2026.

Con las nuevas autorizaciones, el número de plantas brasileñas habilitadas para abastecer ese destino pasó de 52 a 73 establecimientos. Para el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil, la aprobación refuerza la confianza entre ambos países y demuestra el funcionamiento de su sistema de defensa sanitaria.

Indonesia, con más de 280 millones de habitantes, representa un mercado estratégico. Brasil exportó allí 31.511 toneladas de carne vacuna durante 2025 y ya alcanzó 17.461 toneladas en el primer semestre de 2026, mostrando el potencial de crecimiento de ese destino.

carne vacuna

Uruguay depende cada vez más de la carne importada

En Uruguay, el principal movimiento se observa dentro del mercado doméstico. Entre enero y julio de 2026, las ventas internas de carne vacuna alcanzaron 87.480 toneladas, un 5% más que durante el mismo período del año anterior.

Sin embargo, el crecimiento tuvo como principal motor al producto importado. Mientras las ventas de carne nacional retrocedieron 1,7% interanual, las de carne importada aumentaron 22,3%. Como consecuencia, las importaciones ya representan el 32,7% del consumo interno, frente al 28,1% de 2025 y el 24,4% de 2024.

El escenario refleja un mercado internacional cada vez más dinámico, donde las barreras sanitarias, los excedentes de oferta y la búsqueda de nuevos destinos están redefiniendo los flujos de carne vacuna. En ese contexto, Brasil continúa expandiendo su presencia, mientras otros países enfrentan tensiones que podrían modificar sus posiciones dentro del comercio global.