La carne vacuna argentina aceleró sus ventas y recaudó US$2.202 millones
Las exportaciones argentinas de carne vacuna cerraron el primer semestre de 2026 con un fuerte crecimiento tanto en volumen como en valor, impulsadas especialmente por la mayor participación de Estados Unidos entre los destinos. Entre enero y junio, los embarques alcanzaron las 411.705 toneladas equivalentes res con hueso, un 10% más que en el mismo período de 2025, mientras que los ingresos treparon a US$2.202,059 millones, con una suba interanual del 44,7%.
El salto en la facturación estuvo acompañado por una mejora significativa de los precios. Según los datos difundidos por la Secretaría de Agricultura, el valor promedio de exportación de carne vacuna llegó a US$5.349 por tonelada, lo que representó una mejora del 31,5% frente al primer semestre del año pasado. De esta manera, la cadena frigorífica logró combinar mayores cantidades comercializadas con un escenario internacional más favorable para los valores de la carne.
El desempeño también mostró cambios en la composición de los mercados. China continúa siendo el principal comprador de carne vacuna, aunque Estados Unidos ganó protagonismo y ya representa casi una quinta parte de los embarques. El escenario internacional plantea, además, nuevos desafíos vinculados con las condiciones de acceso a China y las exigencias ambientales que impondrá Europa.

Estados Unidos gana espacio entre los compradores
China concentró el 53% del volumen exportado durante los primeros seis meses del año y se mantuvo ampliamente al frente de los destinos de la carne vacuna argentina. Sin embargo, Estados Unidos se consolidó en el segundo lugar, con una participación del 19,5%, seguido por Israel, con el 10%, y la Unión Europea, con el 9,1%. Chile completó el grupo de los principales compradores, con casi el 2%.
En conjunto, estos cinco destinos concentraron el 95% de las toneladas exportadas, una concentración que refleja tanto la importancia de los mercados consolidados como el desafío de ampliar la diversificación. Estados Unidos aparece como uno de los puntos más atractivos para la industria, debido a su demanda sostenida, una menor disponibilidad de ganado doméstico y mejores precios internacionales.
El mercado estadounidense también cuenta con un cupo de 100.000 toneladas para la carne vacuna argentina, considerado estratégico por el sector frigorífico porque permite profundizar la llegada a un destino de mayor valor agregado.

China mantiene el liderazgo, pero endureció las condiciones
Pese al avance estadounidense, China continúa siendo el principal sostén de las exportaciones argentinas de carne vacuna. Más de la mitad de los embarques tuvieron como destino ese mercado, que desde comienzos de 2026 modificó las condiciones de ingreso mediante un régimen de salvaguardias destinado a proteger a sus productores locales.
La medida establece un cupo para cada país proveedor. En el caso argentino, el volumen asignado es de 511.000 toneladas, que mantienen una tasa del 12,5%. Por encima de ese límite comienza a aplicarse un arancel adicional del 55%, un cambio que obliga a frigoríficos y exportadores a monitorear con mayor atención el comportamiento de los envíos.
A pesar de las nuevas restricciones, el mercado chino conserva un peso determinante para la cadena. La situación refuerza la necesidad de diversificar destinos y reducir la dependencia de un único comprador, especialmente frente a cambios regulatorios que pueden modificar las condiciones comerciales.

Europa abre oportunidades y suma exigencias
La Unión Europea aparece como otro mercado con perspectivas de crecimiento. El acuerdo comercial alcanzado entre el Mercosur y el bloque europeo, todavía pendiente de completar su proceso de ratificación, podría mejorar las condiciones de acceso para distintos productos agroindustriales, entre ellos la carne vacuna argentina.
Pero la oportunidad llegará acompañada por mayores exigencias. Desde comienzos de 2027 comenzará a regir el Reglamento sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR), que exigirá demostrar la trazabilidad y el origen libre de deforestación de productos como la carne bovina.
En junio, mientras tanto, las exportaciones alcanzaron 78.990 toneladas equivalentes res con hueso, un 5,7% más que en junio de 2025. El resultado del primer semestre confirma así una tendencia positiva para la cadena: más volumen, mejores precios y una facturación que crece a un ritmo muy superior al de los embarques.
