La pesca impulsó las exportaciones y generó US$ 867 millones en solo cuatro meses
La pesca argentina consolidó su recuperación durante el primer cuatrimestre de 2026 y volvió a posicionarse como uno de los complejos exportadores más dinámicos del país. Entre enero y abril las ventas al exterior alcanzaron los US$ 867 millones y totalizaron 249.412 toneladas, según datos elaborados por la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca sobre la base de información del INDEC.
Los números reflejan una mejora significativa respecto del mismo período del año anterior. En términos de valor, las exportaciones crecieron un 32%, mientras que el volumen embarcado registró un incremento del 28%. Se trata de una evolución que muestra no solo una mayor cantidad de productos comercializados en el exterior, sino también una recuperación en la facturación obtenida por el sector.
El desempeño adquiere mayor relevancia si se considera el contexto general del comercio exterior argentino. La pesca logró crecer por encima de varios sectores productivos y reforzó su aporte a la generación de divisas, un aspecto especialmente valorado en una economía que necesita fortalecer el ingreso de dólares para sostener su actividad.

Más toneladas y una mejora generalizada de la actividad
Uno de los datos más destacados del período fue la expansión simultánea de los volúmenes exportados y de los ingresos obtenidos por las ventas externas. Esta combinación permitió consolidar una recuperación más sólida y sostenible para la actividad pesquera.
Los crustáceos congelados se ubicaron entre los productos con mejor desempeño. Las exportaciones de este segmento crecieron un 20% en volumen respecto del primer cuatrimestre de 2025, impulsadas por una demanda internacional sostenida y una buena disponibilidad de producto para exportación.
También sobresalieron los moluscos congelados, que registraron una expansión del 43% en las cantidades embarcadas. El pescado fresco o refrigerado mostró un comportamiento incluso más dinámico, con un aumento interanual del 45%, consolidándose como uno de los rubros de mayor crecimiento dentro de la canasta exportadora pesquera.
A esta tendencia positiva se sumaron las preparaciones y conservas de pescado. Las ventas externas de productos con mayor nivel de procesamiento aumentaron un 27%, reflejando una mejora que alcanzó a distintos segmentos de la cadena de valor, desde las materias primas hasta los alimentos elaborados.

Estados Unidos, China y Europa lideraron la demanda
El crecimiento exportador estuvo acompañado por una fuerte demanda proveniente de los principales mercados consumidores del mundo. Estados Unidos, China, España y Brasil se ubicaron entre los destinos más importantes para los productos pesqueros argentinos durante los primeros cuatro meses del año.
La presencia de estos compradores refleja la capacidad de la industria nacional para competir en mercados altamente exigentes en términos de calidad, trazabilidad y requisitos sanitarios. La diversificación de destinos también constituye una fortaleza estratégica para el sector, ya que reduce la dependencia de un único mercado y amplía las oportunidades comerciales.
Un aporte creciente a la economía argentina
El desempeño de la pesca se produjo en un contexto favorable para las exportaciones nacionales. Según datos del INDEC, durante el primer trimestre de 2026 las cantidades exportadas por Argentina crecieron 12,8% respecto del mismo período del año anterior.
Además, la balanza comercial argentina registró un superávit de US$5.508 millones, impulsado en gran medida por la mejora en distintos complejos exportadores. En ese escenario, la industria pesquera volvió a demostrar su importancia como generadora de divisas y empleo en las provincias costeras.

El desafío de sostener el crecimiento
Más allá de los buenos resultados obtenidos en el primer cuatrimestre, el sector enfrenta ahora el desafío de consolidar esta tendencia durante el resto del año. Para ello será fundamental mantener el acceso a los mercados internacionales y avanzar en estrategias que permitan incrementar el valor agregado de las exportaciones.
La incorporación de tecnología, la mejora de los procesos industriales y el desarrollo de nuevos productos aparecen como herramientas clave para fortalecer la competitividad. En un contexto donde cada dólar exportado adquiere una importancia creciente para la economía argentina, la pesca volvió a demostrar que puede desempeñar un papel cada vez más relevante dentro del entramado productivo nacional.
Con un crecimiento simultáneo en volumen y facturación, la actividad pesquera cerró un primer cuatrimestre muy positivo y confirmó su condición de uno de los motores silenciosos del comercio exterior argentino.
