El agro aportaría US$ 35.200 millones en divisas durante 2026
La liquidación de divisas generada por el agro alcanzaría US$ 35.200 millones durante 2026, de acuerdo con la última actualización de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). La nueva estimación representa una leve mejora respecto de la proyección realizada en julio, explicada principalmente por una revisión al alza de los precios de exportación, mientras que los volúmenes previstos presentan modificaciones menores.
Aunque el ingreso proyectado se ubicaría ligeramente por debajo de los US$ 36.164 millones liquidados durante 2025, considerando tanto las operaciones realizadas en el Mercado Libre de Cambios (MLC) como aquellas canalizadas mediante el Contado con Liquidación (CCL), la cifra supera los US$ 34.600 millones ingresados exclusivamente a través del MLC durante el año pasado.
El dato adquiere relevancia porque el complejo agroexportador continúa siendo uno de los principales generadores de divisas de la economía argentina. La actualización de la BCR muestra que, pese a la comparación desfavorable con 2025, el flujo esperado para los próximos meses mantiene al sector en niveles históricamente elevados.

La comparación con 2025 todavía muestra una caída
Entre enero y agosto de 2026, el agro habría liquidado unos US$ 23.063 millones, frente a los US$ 25.368 millones registrados durante el mismo período de 2025. La diferencia representa una caída cercana al 9% interanual, aunque la BCR advierte que la comparación está condicionada por medidas excepcionales aplicadas durante el año pasado.
En particular, durante el primer semestre de 2025 estuvo vigente una reducción temporaria de los derechos de exportación, que incentivó una mayor comercialización y aceleró el ingreso de dólares. A esto se sumó la eliminación temporal de las retenciones durante septiembre, que provocó otro fuerte adelanto en la liquidación de divisas.
Ese comportamiento extraordinario modificó la base de comparación y trasladó parte de sus efectos hacia los primeros meses de 2026. Sin embargo, según la BCR, esta distorsión comenzó a normalizarse entre abril y mayo, permitiendo que el flujo proveniente de la cosecha 2025/26 recuperara firmeza.

Julio y agosto mostraron una fuerte recuperación
La dinámica reciente ofrece señales más favorables. Durante julio, el rubro Oleaginosos y Cerealeros del Balance Cambiario del Banco Central registró cobros de exportaciones por US$ 3.966 millones, convirtiéndose en el segundo mejor julio de toda la serie histórica, solamente superado por el mismo mes de 2025.
La cifra adquiere mayor relevancia si se considera que julio del año pasado estuvo marcado por la aceleración de las ventas generada por la inminente finalización de la reducción temporal de retenciones. Por lo tanto, alcanzar un nivel elevado en 2026 pese a esa exigente comparación refleja un flujo de divisas sostenido por la cosecha actual.
Para agosto, la estimación preliminar de la BCR ubica la liquidación agroindustrial en US$ 3.450 millones, un nivel que también se encuentra entre los mejores registros históricos para ese mes. De esta manera, el ritmo de ingreso de dólares comienza a alejarse del comportamiento más débil observado durante la primera parte del año.

El segundo semestre será determinante
La expectativa para los últimos cuatro meses del año es todavía más contundente. La BCR proyecta que entre septiembre y diciembre ingresarán al MLC unos US$ 12.160 millones provenientes del agro, un monto que permitiría superar los registros de los años anteriores.
La única excepción sería 2022, cuando los precios internacionales de los commodities alcanzaron niveles extraordinarios como consecuencia de la guerra entre Rusia y Ucrania. El escenario actual, aunque lejos de aquellos valores excepcionales, mantiene una perspectiva favorable para el sector agroexportador.
Así, la estimación anual de US$ 35.200 millones consolida al agro como una fuente central de dólares para la economía argentina. El resultado dependerá durante los próximos meses de la evolución de los precios internacionales, los volúmenes efectivamente exportados y el ritmo de comercialización de los productores.
