Insua vuelve a San Lorenzo: el Gallego tiene todo acordado para su tercer ciclo
San Lorenzo tiene encaminado el regreso de un viejo conocido. Rubén Darío Insua llegó a un acuerdo con la dirigencia para volver a ocupar el banco de suplentes y afrontar así su tercer ciclo al frente del Ciclón. La negociación, que durante los últimos días había encontrado obstáculos económicos y políticos, quedó destrabada después de una reunión mantenida el jueves.
El principal punto de conflicto era la deuda que el club mantenía con el entrenador y su cuerpo técnico. La dirigencia azulgrana acordó resolver la situación salarial pendiente, una condición indispensable para avanzar definitivamente con el regreso del Gallego. También quedó solucionada la diferencia que existía con Roberto “Lute” Oste, histórico ayudante de campo de Insua.
Una deuda que demoró el regreso
El conflicto económico se había originado en abril de 2024, cuando Marcelo Moretti, entonces presidente de San Lorenzo, decidió ponerle fin al segundo ciclo de Insua. En aquel momento se había establecido un plan de pagos que contemplaba al entrenador, pero dejaba afuera a sus colaboradores, entre ellos Oste, quien posteriormente inició una demanda judicial contra la institución.
La situación había generado resistencia dentro de la comisión directiva al momento de analizar el retorno del cuerpo técnico. La postura de algunos dirigentes era contraria a la vuelta de Oste, mientras que desde el entorno de Insua consideraban indispensable que el grupo de trabajo regresara completo. Finalmente, las partes lograron resolver el conflicto y allanaron el camino para el acuerdo.
La actual conducción, encabezada por Carlos Culotta, había definido a Insua como el principal candidato y prácticamente el único con el que mantuvo negociaciones activas.

El regreso de un entrenador que dejó huella
Insua volverá a San Lorenzo después de una etapa reciente en Barracas Central. Allí permaneció dos años y dirigió 74 partidos, con 22 triunfos, 29 empates y 23 derrotas, además de conseguir la clasificación a la Copa Sudamericana.
Sin embargo, su vínculo más fuerte con el club está relacionado con sus dos ciclos anteriores. Entre mayo de 2022 y abril de 2024 dirigió 146 partidos, con 37 victorias, 42 empates y 20 derrotas, y una efectividad del 51,37%. Durante ese período consiguió clasificar al equipo a la Copa Sudamericana 2023 y a la Copa Libertadores 2024.
Su primer ciclo también ocupa un lugar especial en la historia azulgrana. Entre 2002 y 2003 conquistó la Copa Sudamericana 2002, el primer título internacional de esa competencia para San Lorenzo. Por eso, su regreso aparece como un intento de recuperar una identidad que el club no volvió a encontrar después de su salida.

Gorosito se fue y Perazzo tendrá el último partido
La llegada de Insua se produce luego de un nuevo cambio de entrenador. Néstor Gorosito dejó el cargo después de apenas ocho partidos oficiales, con dos triunfos, dos empates y cuatro derrotas. Durante su breve ciclo, San Lorenzo convirtió solamente dos goles, recibió cinco y quedó eliminado de la Copa Argentina.
La derrota por 1-0 frente a Instituto, con gol de Giuliano Cerato, terminó de precipitar la salida. Desde la partida de Insua en 2024, el Ciclón tuvo seis entrenadores, incluidos interinatos, una sucesión que refleja la inestabilidad deportiva del club.
Walter Perazzo dirigirá al equipo por última vez este sábado, cuando San Lorenzo reciba a Talleres desde las 19 en el estadio Pedro Bidegain. Para ese encuentro prepara dos modificaciones y se producirá el debut de Facundo Farías, mediapunta de 24 años que llegó a préstamo desde Estudiantes de La Plata por pedido de Gorosito.

Un debut con una coincidencia particular
Si finalmente se oficializa el acuerdo, Insua volverá a dirigir al Ciclón durante la novena fecha del Torneo Clausura. Su debut sería frente a Independiente, en Avellaneda, un escenario que tiene un significado especial para el entrenador.
El Rojo fue precisamente el rival ante el que Insua debutó en su segundo ciclo, en 2022. Cuatro años después, Independiente podría volver a marcar el comienzo de una nueva etapa del Gallego, esta vez con la misión de devolverle estabilidad y competitividad a un San Lorenzo que atraviesa una profunda crisis deportiva.
