El tiempo, la clave que revela la verdadera eficacia contra las malezas


Las malezas cambian, desarrollan resistencia y pueden responder de manera diferente a una misma estrategia según las condiciones del lote. Frente a ese escenario, una serie de ensayos del INTA pone el foco en una variable que puede modificar por completo la evaluación de un tratamiento: no alcanza con medir el impacto inicial, también es necesario observar qué ocurre con el paso de los días.

Los trabajos analizaron el comportamiento de sorgo de Alepo, rama negra y cardo resistente, además de la compatibilidad física de mezclas herbicidas dentro del tanque. La conclusión común es que la velocidad de control y la persistencia del efecto no siempre van de la mano, un aspecto relevante para ajustar las decisiones de manejo en sistemas productivos cada vez más complejos.

Las investigaciones serán presentadas en el V Congreso Argentino de Malezas, organizado por la Asociación Argentina de la Ciencia de las Malezas (ASACIM), que se realizará el 2 y 3 de septiembre en Córdoba.

Malezas, Agricultura
Foto: INTA

Sorgo de Alepo: del 100% inicial a una caída con el paso del tiempo

Uno de los datos más llamativos surgió de un ensayo realizado sobre sorgo de Alepo de unos 90 centímetros de altura y con panojas visibles, un escenario exigente para cualquier estrategia de control. El trabajo, desarrollado por especialistas del INTA Marcos Juárez junto con investigadores de Sumitomo Chemical Argentina, comparó distintas alternativas químicas aplicadas el 12 de noviembre de 2025.

A los siete días, la mezcla formulada de epyrifenacil y cletodim alcanzó un 100% de control, mientras que la combinación de ambos productos aplicados por separado llegó al 93%. La diferencia se mantuvo a los 15 días, aunque el panorama comenzó a cambiar al extender la evaluación: a los 30 días, los niveles descendieron al 80% y 78%, respectivamente.

El resultado deja una señal concreta para el manejo: un control excelente en las primeras semanas no garantiza que la eficacia se mantenga en el tiempo. La reducción rápida de biomasa puede ser valiosa, pero el seguimiento posterior permite determinar si las malezas permanecen efectivamente controladas o si la respuesta inicial pierde fuerza.

Malezas, Agricultura
Foto: INTA

Rama negra: la estrategia más rápida no fue la más persistente

La diferencia entre velocidad y persistencia también quedó expuesta en los ensayos sobre rama negra (Conyza sumatrensis) elongada. En este caso, las mezclas que incluyeron herbicidas de contacto mostraron las respuestas iniciales más rápidas y, a los 21 días, lograron niveles de control de entre 78% y 84%.

Sin embargo, la fotografía cambió con el paso del tiempo. A los 50 días se detectó rebrote en esas alternativas, mientras que los tratamientos con halauxifen y 2,4-D aplicados por separado alcanzaron un 97% de control final y fueron los únicos que no mostraron recuperación de las malezas.

La experiencia demuestra que la apariencia del lote poco después de una aplicación puede no anticipar el resultado final. En malezas capaces de rebrotar o recuperar su crecimiento, extender las evaluaciones permite distinguir entre tratamientos de fuerte impacto inicial y estrategias con mayor capacidad para sostener el control.

Herbicida, Malezas

Cardo resistente: el desafío de controlar poblaciones complejas

Otro trabajo se desarrolló en Isla Verde, Córdoba, sobre una población de cardo (Carduus acanthoides) con resistencia múltiple a glifosato y 2,4-D, una condición que eleva la complejidad del manejo. El ensayo comparó 14 tratamientos herbicidas y un testigo sin aplicación, con cuatro repeticiones.

Las evaluaciones mostraron diferencias entre los resultados iniciales y los obtenidos a mayor plazo. En particular, los herbicidas de contacto no alcanzaron un control final completo, pese a que algunas alternativas podían mostrar una buena respuesta en las primeras observaciones.

El seguimiento hasta los 60 días permitió separar con mayor precisión los tratamientos de efecto transitorio de aquellos capaces de conservar el control. En poblaciones resistentes, medir solamente la respuesta inicial puede llevar a sobreestimar la eficacia real de una estrategia, especialmente cuando las malezas mantienen capacidad de recuperación.