F1: Colapinto se recuperó de un despiste y terminó noveno en Monza
Franco Colapinto protagonizó una carrera de enorme carácter en el Gran Premio de Italia de Fórmula 1. El argentino llegó a ubicarse tercero en Monza, sufrió un despiste que lo hizo caer 12 posiciones y, cuando parecía haber quedado fuera de la pelea por los puntos, protagonizó una notable remontada para terminar noveno. Así, volvió a sumar para Alpine y cerró un domingo que dejó sensaciones encontradas.
El resultado pudo haber sido todavía mejor. Colapinto ganó siete posiciones desde el momento de su despiste hasta la bandera a cuadros, con una serie de adelantamientos que demostraron su ritmo y capacidad de reacción. Sin embargo, el propio piloto fue muy autocrítico después de la competencia y, entre lágrimas, reconoció que había dejado escapar una oportunidad importante.
Un comienzo que ilusionó y un error que cambió todo
Colapinto volvió a destacarse en la largada y avanzó hasta la sexta posición. La carrera tuvo rápidamente un giro inesperado con el accidente de Charles Leclerc, que perdió el control de su Ferrari en la Parabólica y provocó la bandera roja en la tercera vuelta. El argentino aprovechó el relanzamiento para superar a Oscar Piastri y quedar cuarto, antes de dar otro golpe al adelantar a Max Verstappen para instalarse tercero.
Pero cuando parecía tener una actuación soñada, llegó el momento que modificó completamente su carrera. Una salida de pista en Lesmo lo hizo perder 12 lugares, aunque el Alpine sufrió apenas daños leves. Colapinto quedó obligado a comenzar prácticamente de cero, mientras en los primeros puestos la competencia continuaba con una intensa lucha entre los Mercedes.

El argentino, sin embargo, no bajó los brazos. Con un ritmo competitivo, comenzó una remontada que lo llevó a superar a Carlos Sainz y Esteban Ocon. En la vuelta 29 protagonizó uno de los movimientos destacados de la carrera al adelantar de manera simultánea a Oliver Bearman y Gabriel Bortoleto, una maniobra que le permitió ubicarse décimo.
Remontada para volver a los puntos
La recuperación todavía no estaba terminada. Colapinto mantuvo un ritmo sólido durante el tramo final y fue recortando una diferencia de ocho segundos con Yuki Tsunoda. Finalmente, consiguió superar al japonés y cruzó la bandera a cuadros en la novena posición, con dos puntos para Alpine.
El resultado tuvo un sabor particular para el piloto argentino. La remontada mostró una gran capacidad de reacción después de un error que podría haber condicionado definitivamente su domingo. Sin embargo, Colapinto quedó con la sensación de que tenía velocidad suficiente para conseguir mucho más.
“Una carrera dura. Muy frustrante. Tenía una gran oportunidad y no la aproveché”, expresó el argentino, visiblemente emocionado. También calificó su despiste como un “grave error” y aseguró que deberá aprender de lo sucedido. Sus palabras reflejaron la frustración por haber dejado escapar una posibilidad concreta de pelear por posiciones de privilegio.
Antonelli hizo historia frente a los tifosi
Mientras Colapinto protagonizaba su remontada, Andrea Kimi Antonelli consiguió una victoria histórica para el automovilismo italiano. El joven piloto de Mercedes largó desde el puesto 19 y realizó una carrera extraordinaria para alcanzar la punta y terminar imponiéndose ante su compañero George Russell.
Antonelli esperó hasta las últimas vueltas para concretar el golpe decisivo. En la vuelta 50 de las 53, superó a Russell y se quedó con el triunfo en Monza, ante una multitud que celebró la hazaña. Max Verstappen completó el podio, mientras que Pierre Gasly, que había partido desde la pole con Alpine, terminó séptimo después de perder progresivamente posiciones por la diferencia de rendimiento.

La Fórmula 1 continuará el próximo fin de semana con una cita novedosa. Del 11 al 13 de septiembre se disputará el Gran Premio de España en el circuito callejero de Madring, en Madrid. La carrera será el domingo a las 10 de la mañana, hora argentina, y ofrecerá una nueva oportunidad para que Colapinto vuelva a sumar y deje atrás definitivamente el error de Monza.
