El Gobierno actualizó los biocombustibles y elevó los precios del biodiésel y el bioetanol
La Secretaría de Energía de la Nación dispuso una nueva actualización de los precios de los biocombustibles destinados a las mezclas obligatorias con combustibles fósiles y fijó los valores de referencia que regirán durante junio de 2026. La medida alcanzó tanto al biodiésel utilizado en el corte con gasoil como al bioetanol empleado en las mezclas con naftas, en un contexto de revisión permanente de costos dentro del sector energético.
Las modificaciones fueron oficializadas a través de las Resoluciones 123/2026 y 124/2026, publicadas en el Boletín Oficial. Ambas normas se enmarcan en las disposiciones de la Ley 27.640, que regula la producción, almacenamiento, comercialización y mezcla de biocombustibles en Argentina.
Desde el Gobierno señalaron que las actualizaciones de los biocombustibles buscan acompañar la evolución de las variables económicas y productivas del sector, garantizando el abastecimiento del mercado interno y el cumplimiento de los porcentajes obligatorios de mezcla establecidos por la legislación vigente.

El biodiésel superó los $1,85 millones por tonelada
Uno de los cambios más relevantes fue la actualización del precio del biodiésel destinado al corte obligatorio con gasoil. La Secretaría de Energía estableció un valor de adquisición de $1.858.424 por tonelada, cifra que regirá durante junio hasta tanto se publique una nueva resolución que la modifique.
La cartera energética explicó que la determinación del nuevo precio surge de la metodología aprobada mediante la Resolución 963/2023. Ese esquema contempla distintos componentes de costos vinculados a la producción, entre ellos materias primas, gastos de elaboración, logística y transporte, además de una rentabilidad específica para las empresas elaboradoras.
El objetivo de este mecanismo es garantizar que las plantas productoras puedan mantener niveles adecuados de actividad y abastecimiento. La actualización busca reflejar de manera más precisa la evolución de los costos reales de la industria, evitando distorsiones que puedan afectar la disponibilidad del biocombustible en el mercado interno.

El bioetanol también registró incrementos
La segunda medida para biocombustibles alcanzó al bioetanol utilizado para la mezcla obligatoria con naftas. Mediante la Resolución 124/2026, el Gobierno fijó nuevos precios mínimos para las dos principales materias primas empleadas en su elaboración: la caña de azúcar y el maíz.
En el caso del bioetanol producido a partir de caña de azúcar, el nuevo valor mínimo de adquisición fue establecido en $1.023,152 por litro, mientras que para el bioetanol elaborado con maíz el precio quedó fijado en $937,750 por litro.
Al igual que ocurre con el biodiésel, estos valores estarán vigentes durante todo junio y permanecerán en aplicación hasta que la Secretaría de Energía disponga una nueva actualización. La revisión fue realizada bajo los parámetros establecidos por la Resolución 373/2023 y las modificaciones posteriores introducidas mediante la Resolución 709/2023.
Desde el organismo explicaron que la normativa contempla mecanismos de corrección cuando se detectan diferencias entre los costos reales de producción y los valores resultantes de las fórmulas de cálculo. También permite realizar ajustes cuando los precios puedan generar impactos significativos sobre el valor final de los combustibles en los surtidores, una variable que continúa siendo monitoreada de cerca por las autoridades.

Un sector estratégico para el abastecimiento energético
La actualización de precios llega en un momento clave para la industria de los biocombustibles, uno de los segmentos más importantes dentro de la cadena agroindustrial argentina. El biodiésel elaborado a partir de aceite de soja y el bioetanol producido con maíz y caña de azúcar constituyen componentes esenciales para cumplir con los porcentajes obligatorios de mezcla que exige la legislación nacional.
Las autoridades energéticas remarcaron que resulta necesario mantener condiciones que permitan sostener la producción y asegurar el abastecimiento interno. La estabilidad de las plantas elaboradoras es considerada un elemento central para garantizar la disponibilidad de biocombustibles en todo el país, especialmente en un contexto de fluctuaciones económicas y cambios en los costos productivos.
Más allá de los valores específicos establecidos para junio, la decisión refleja la intención oficial de acompañar la evolución de los costos productivos y preservar el funcionamiento del esquema de biocombustibles, considerado una herramienta estratégica tanto para la diversificación energética como para el desarrollo de economías regionales vinculadas a la agroindustria.
