Comienza la segunda campaña de vacunación contra la aftosa con cambios que reducirán costos
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) puso en marcha la segunda campaña anual de vacunación contra la fiebre aftosa en la región Centro Norte y Cordón Fronterizo, la única zona del país donde esta inmunización continúa aplicándose de manera sistemática. La principal novedad para este ciclo es que la vacunación estará dirigida exclusivamente a terneros y terneras que ya fueron inoculados durante la primera campaña de 2026, dejando fuera a otras categorías que históricamente recibían la vacuna.
La medida se implementa en el marco de la Resolución N.º 711/2025 y representa un cambio significativo en la estrategia sanitaria nacional. Con este nuevo esquema, vaquillonas, novillos, novillitos y toritos ya no serán vacunados durante esta segunda campaña, una decisión que permitirá reducir considerablemente los costos operativos para el sector ganadero.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, la modificación implicará un ahorro cercano a 14 millones de dosis, generando un alivio económico para productores y fundaciones sanitarias encargadas de ejecutar los planes de vacunación contra la aftosa. La decisión se apoya en estudios epidemiológicos que avalan la inmunidad alcanzada por las categorías menores durante un período prolongado.

Un calendario escalonado según cada región
La campaña tendrá una duración de 30 días y se desarrollará de manera escalonada en distintas provincias del país. Desde esta semana y hasta el 10 de julio, Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe, La Pampa, San Luis, Chaco y Corrientes comenzarán con las tareas de inmunización, concentrando una parte importante del rodeo bovino nacional.
Posteriormente, el cronograma de vacunación contra la aftosa continuará en otras provincias. Santiago del Estero y Misiones iniciarán la vacunación el próximo 22 de junio, mientras que Formosa hará lo propio desde el 29 de junio. La organización escalonada busca optimizar la logística y facilitar el cumplimiento de los planes sanitarios en cada jurisdicción.
Por su parte, Catamarca y Tucumán aplicarán las dosis a partir del 6 de julio mediante planes específicos, mientras que Jujuy y Salta comenzarán el 27 de julio. De esta manera, el SENASA coordinará la campaña en todo el territorio alcanzado por la vacunación obligatoria contra la aftosa, garantizando la cobertura sanitaria de las categorías previstas.

Una estrategia sanitaria alineada con la región
Desde el organismo sanitario destacaron que la adecuación del plan nacional constituye un avance en la gestión sanitaria de una enfermedad como la aftosa que permanece ausente en la Argentina, condición que el país mantiene gracias a décadas de trabajo sanitario y controles permanentes.
Según explicaron las autoridades, la decisión de reducir las categorías vacunadas no representa un riesgo epidemiológico, ya que los estudios técnicos indican que los animales inoculados conservan niveles adecuados de protección durante un año.
Además, la medida se encuentra en línea con los criterios aplicados por otros países del Cono Sur que continúan vacunando contra la fiebre aftosa. Tanto Uruguay como Paraguay utilizan estrategias similares para sostener la inmunidad de sus rodeos, combinando eficiencia sanitaria y reducción de costos operativos.

También avanza la vacunación contra la brucelosis bovina
Junto con la campaña contra la aftosa, el SENASA recordó que continúa vigente el Plan Nacional de Erradicación de la Brucelosis Bovina. En este marco, deberán vacunarse obligatoriamente las terneras de entre tres y ocho meses de edad en todo el territorio nacional, una medida considerada fundamental para controlar esta enfermedad reproductiva.
La única excepción corresponde a Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, territorio reconocido oficialmente como libre de brucelosis bovina. En el resto del país, la vacunación sigue siendo una herramienta indispensable para reducir la incidencia de la enfermedad y evitar pérdidas productivas.
Desde el organismo también señalaron que, ante eventuales contingencias climáticas o situaciones extraordinarias, se podrán adoptar medidas excepcionales para facilitar el cumplimiento de las obligaciones sanitarias y documentales por parte de los productores.
Con este nuevo esquema, la Argentina busca consolidar un sistema sanitario más eficiente, manteniendo los altos estándares que exige el comercio internacional y, al mismo tiempo, reduciendo costos para la actividad ganadera. La combinación de prevención, monitoreo y vacunación estratégica aparece como la principal herramienta para sostener el estatus sanitario de uno de los sectores más importantes de la economía agropecuaria nacional.
