Trigo: Brasil recorta su producción y Argentina se prepara para una siembra con buenas condiciones


El escenario regional del trigo comienza a delinearse con señales dispares entre los principales países productores. En Brasil, la CONAB proyectó una fuerte caída en la producción para la campaña 2026/27, que se ubicaría en 6,6 millones de toneladas, lo que implica un retroceso del 16% respecto al ciclo previo.

Esta disminución responde, principalmente, a una reducción del área sembrada, que caería un 9,2% hasta las 2,2 millones de hectáreas. El ajuste se explica por la situación climática adversa, en especial en el estado de Rio Grande do Sul, una de las principales regiones trigueras del país. La intensificación de la sequía obligó a revisar las proyecciones productivas, generando preocupación en el mercado regional.

Desde la Bolsa de Cereales de Córdoba señalaron que este recorte en Brasil podría tener implicancias en el comercio regional, aunque su impacto dependerá de la evolución de la oferta global. “La menor producción brasileña introduce un factor de ajuste en el balance regional del trigo, en un contexto internacional todavía condicionado por variables externas”, indicaron.

Trigo, Córdoba

Argentina: buenas reservas hídricas de cara a la siembra

En Argentina, el foco está puesto en el inicio de la nueva campaña. La Oficina de Riesgo Agropecuario realiza un monitoreo permanente de las condiciones de humedad en los suelos, un factor clave para el desarrollo del trigo.

Según los últimos datos, a comienzos de abril los niveles de agua en el suelo se ubican en valores elevados, cercanos a la capacidad de campo, como resultado de las lluvias recientes. Este escenario genera condiciones favorables para encarar la ventana de siembra.

No obstante, los análisis también muestran una tendencia descendente en el contenido hídrico hacia adelante, en línea con la estacionalidad. Aun así, los niveles actuales se mantienen dentro de rangos adecuados para el desarrollo inicial del cultivo, lo que aporta cierto optimismo al sector productivo.

Precios internacionales en alza, con Argentina competitiva

En el plano internacional, el precio del trigo muestra una tendencia alcista. El valor de exportación argentino se ubica en torno a los 230 dólares por tonelada, lo que representa un incremento del 10% respecto al mes anterior.

Trigo
Foto: Informe BCCBA

A pesar de esta suba, el trigo argentino continúa siendo el más competitivo en comparación con otros exportadores. Estados Unidos y Canadá presentan valores más elevados, cercanos a los 273 dólares por tonelada, impulsados por el contexto global y el encarecimiento de insumos vinculado a conflictos internacionales.

Desde la BCCBA remarcaron que “el contexto internacional, atravesado por tensiones geopolíticas, sigue influyendo en los costos de producción y en la formación de precios a nivel global”, lo que mantiene cierta volatilidad en los mercados.

Avance de la comercialización y dinámica del mercado interno

En cuanto a la campaña 2025/26, la comercialización del cereal muestra un ritmo sostenido, aunque por debajo del año anterior. Las ventas alcanzan las 16,8 millones de toneladas, equivalentes al 61% de la producción, lo que representa una caída de cinco puntos porcentuales respecto al ciclo previo.

El sector exportador lidera las compras con 14,3 millones de toneladas, mientras que la industria adquirió las 2,5 millones restantes. Esta distribución refleja el peso del comercio exterior en la dinámica del mercado triguero argentino, aunque también evidencia cierta cautela en las operaciones.

Trigo
Foto: Informe BCCBA

Precios locales en baja por mayor oferta

A nivel interno, la cotización del trigo muestra una tendencia descendente. Durante abril, el precio promedio se ubicó en 187 dólares por tonelada, lo que representa una caída del 12% en comparación con el mismo mes de 2025, cuando se posicionaba en 211 dólares.

Esta baja responde, principalmente, a una mayor oferta disponible en el mercado local. Según la BCCBA, el incremento en la disponibilidad del cereal ejerce presión sobre los precios, en un contexto donde la demanda no logra absorber completamente el volumen ofertado.

En síntesis, el mercado del trigo presenta un escenario mixto: Brasil enfrenta una caída productiva por cuestiones climáticas, mientras Argentina se encamina a una nueva campaña con buenas condiciones iniciales, aunque con desafíos en materia de precios y comercialización.