Peajes y combustibles volvieron a encarecer el transporte de cargas
El transporte de cargas volvió a registrar un incremento de sus costos durante octubre, impulsado principalmente por las actualizaciones de los peajes y el combustible. Según el relevamiento de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), el índice de costos de la actividad avanzó un 2,6% mensual, una variación que superó levemente la registrada en septiembre y profundizó la presión sobre las empresas del sector.
Con este resultado, los gastos del autotransporte acumularon una suba del 40,3% en los últimos doce meses. Además, la variación correspondiente a los primeros diez meses de 2026 se ubicó por encima de la registrada durante el mismo período de 2025, cuando el incremento había alcanzado el 30,5%. La evolución refleja las dificultades que enfrenta la actividad para absorber los aumentos de sus principales insumos y servicios.

Los peajes lideraron los aumentos de octubre
El principal incremento del mes correspondió a los peajes, que registraron una suba del 10,91% como consecuencia de nuevas actualizaciones tarifarias, concentradas principalmente en la provincia de Buenos Aires. Los ajustes alcanzaron tanto a concesionarios oficiales como privados y representaron el cuarto aumento significativo del rubro durante 2026.
La presión acumulada también resulta considerable: entre enero y octubre, circular por las vías concesionadas se encareció un 77,38%. Esa variación equivale aproximadamente a tres veces la inflación minorista estimada para el mismo período, ubicada en torno al 26%.
El presidente de FADEEAC, Cristian Sanz, cuestionó la relación entre los mayores gastos que deben afrontar las empresas de transporte y las condiciones de la infraestructura vial. “Los transportistas pagan más por circular en malas condiciones, y ese costo termina en toda la cadena”, sostuvo. El dirigente advirtió que el deterioro de las rutas no tuvo una mejora proporcional a los incrementos de los peajes, una situación que afecta tanto la operación como los costos del transporte.

El combustible sigue condicionando los costos
Otro de los componentes que presionó sobre el índice de transporte fue el combustible, con un incremento del 3,2% durante octubre. La variación se produjo después de la finalización del mecanismo de moderación de precios conocido como buffer, que había funcionado entre abril y agosto.
En los primeros diez meses de 2026, el gasoil acumuló un encarecimiento del 42,75%, una evolución especialmente relevante para las empresas de transporte que realizan recorridos de larga distancia. En ese segmento, el combustible representa aproximadamente el 40% de la estructura de costos, por lo que sus variaciones repercuten directamente sobre la rentabilidad de cada viaje y las tarifas necesarias para prestar el servicio.
Neumáticos, salarios y reparaciones también aumentaron
Entre los restantes componentes del índice, los neumáticos registraron un incremento del 3,10%, mientras que el costo financiero avanzó un 2,81%. Por su parte, el rubro Personal (Conducción) presentó una suba del 2,16%, correspondiente a la segunda cuota del acuerdo paritario del convenio colectivo 40/89.
Ese entendimiento contempla actualizaciones mensuales entre septiembre de 2026 y febrero de 2027, por lo que los salarios continuarán formando parte de los factores que incidirán sobre los gastos operativos del transporte en los próximos meses.

Las reparaciones aumentaron un 0,93%, en un contexto de deterioro de rutas y caminos, mientras que los gastos generales avanzaron un 0,72%. También se registraron variaciones en material rodante, con un 0,41%, y seguros, con un 0,22%. En cambio, los lubricantes y las patentes y tasas permanecieron sin modificaciones durante octubre, aunque estas últimas tienen una actualización anual.
Las próximas variables bajo seguimiento
De cara al cierre del año, FADEEAC mantiene la atención sobre los ajustes salariales pendientes y la evolución de los impuestos a los combustibles. Sobre este último aspecto, la entidad recordó que el diferimiento impositivo representa una postergación del pago y no una reducción de la carga tributaria, por lo que continúa siendo un factor de presión para la actividad.
De esta manera, el transporte de cargas enfrenta una combinación de aumentos en dos insumos centrales: el combustible necesario para realizar los recorridos y los peajes que deben afrontar los camiones. A estos factores se suman las actualizaciones laborales y los gastos de mantenimiento, que seguirán condicionando la estructura de costos y las referencias tarifarias del sector.
