Metalfor recurrió al concurso preventivo para enfrentar su crisis financiera
La industria argentina de maquinaria agrícola sumó un nuevo capítulo de preocupación. Metalfor, la fábrica de pulverizadoras, fertilizadoras y otros equipos con sede en Marcos Juárez, Córdoba, solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores, en una decisión que busca reorganizar sus compromisos financieros y preservar la continuidad de sus operaciones.
La determinación de Metalfor se produce en un contexto complicado para el sector, que en los últimos días acumuló noticias negativas vinculadas con la situación económica y financiera de distintas compañías. Primero trascendieron los problemas de Pauny, donde los trabajadores llegaron a tomar la fábrica ante la falta de respuestas de los propietarios. Posteriormente se conoció el fuerte achique que atraviesa Plantium, otra firma vinculada con el desarrollo de tecnología para el agro.
Con la incorporación de Metalfor a esta lista, las dificultades empresariales vuelven a poner el foco sobre la situación de los fabricantes nacionales de equipos agrícolas. La compañía cordobesa explicó que el concurso preventivo constituye una herramienta para evitar que las acciones individuales de los acreedores sigan comprometiendo su patrimonio y su capacidad productiva.

El concurso preventivo, una salida para reorganizar las deudas
En el comunicado difundido para informar la decisión, Metalfor sostuvo que la presentación judicial tiene como propósito central proteger la continuidad de la compañía y ordenar sus compromisos financieros. Según explicó, busca evitar que los reclamos individuales continúen afectando la estructura patrimonial de una firma que, de acuerdo con su propia descripción, mantiene sus actividades comerciales e industriales.
Metalfor remarcó que sigue produciendo, vendiendo y entregando equipos, además de atender los requerimientos de sus clientes. En ese sentido, presentó el concurso preventivo como un instrumento para preservar la operación y generar condiciones que permitan sostener su actividad durante el proceso de negociación con los acreedores.
“La decisión tiene como objetivo central proteger la continuidad de la compañía, ordenar sus obligaciones dentro del marco previsto por la ley y evitar que acciones individuales continúen afectando el patrimonio y la capacidad operativa de una empresa que sigue produciendo, vendiendo, entregando equipos y atendiendo a sus clientes”, señaló la firma. La expectativa de Metalfor es que esta etapa siente las bases para volver a crecer, con el acompañamiento de quienes integran su actividad productiva y comercial.

Una crisis que ya había sido reconocida ante la CNV
La presentación concursal no representa el primer reconocimiento público de las dificultades que atraviesa la empresa. Al presentar sus estados contables correspondientes al segundo trimestre ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), Metalfor había admitido que enfrentaba una situación “financiera y organizacional” compleja y anticipado que proyectaba reducir significativamente su estructura.
En aquella comunicación, la compañía encabezada por Eduardo Borri había informado a sus inversores sobre la necesidad de avanzar con cambios internos para enfrentar el escenario económico. Ahora, el pedido de concurso preventivo constituye un paso adicional dentro de ese proceso de reorganización, con el propósito de negociar las obligaciones pendientes y evitar un deterioro mayor de su situación patrimonial.
El nuevo escenario plantea un desafío para una empresa con más de cinco décadas de trayectoria en el mercado de maquinaria agrícola. Metalfor destacó que cuenta con miles de clientes, productos consolidados, ingeniería propia y una red nacional de comercialización y servicios técnicos que forman parte de su estructura operativa.

La empresa aseguró que continuará con sus operaciones
Uno de los puntos centrales del mensaje difundido por la compañía fue la intención de transmitir tranquilidad a clientes, proveedores y trabajadores respecto de la continuidad de sus actividades. La firma aseguró que la producción y las entregas seguirán adelante, al igual que el abastecimiento de repuestos, la asistencia técnica y el funcionamiento de su red comercial.
“La compañía inicia ahora una nueva etapa. El desafío es importante, pero también lo es nuestra decisión de continuar”, expresó Metalfor. El concurso preventivo abre así una instancia decisiva para el futuro de la fabricante cordobesa, en medio de un panorama de dificultades que alcanza a distintas empresas de maquinaria agrícola del país.
