Toros Hereford bajo la lupa: evalúan su rendimiento a campo en la Cuenca del Salado
La búsqueda de una ganadería más eficiente y adaptada a los sistemas pastoriles sigue sumando herramientas de evaluación en la Argentina. En ese marco, 40 toros Hereford provenientes de 15 cabañas de Buenos Aires y La Pampa participaron de una experiencia que permitió analizar su desempeño productivo bajo las mismas condiciones de alimentación, manejo y sanidad durante ocho meses.
La iniciativa formó parte de la 6.ª Prueba Pastoril Hereford Bonaerense Sudeste y la 3.ª Jura Fenotípica, desarrolladas en Colonia Ortiz Basualdo, en el sudeste bonaerense. El trabajo fue impulsado por la Asociación Argentina de Criadores de Hereford, el INTA, INTeA, la Zonal Hereford Bonaerense Sudeste, productores y empresas vinculadas al sector.
El objetivo central fue generar información objetiva sobre el comportamiento de toros Hereford de distintos orígenes genéticos cuando son sometidos a un mismo ambiente productivo. De esta manera, las diferencias observadas responden a la capacidad individual de cada animal para expresar su potencial, aportando datos valiosos para la selección genética y la toma de decisiones de los productores.

Una prueba para medir eficiencia y adaptación
Los toros Hereford ingresaron al ensayo con aproximadamente 15 meses de edad y permanecieron durante 240 días bajo un esquema de recría pastoril. Durante ese período fueron alimentados principalmente con pasturas, complementadas con verdeos de sorgo durante el verano y nuevamente con recursos forrajeros en otoño.
Según explicó Lucas Vagnoni, coordinador de Investigaciones y Desarrollo del INTA Cuenca del Salado, la experiencia busca evaluar el comportamiento de los animales en condiciones reales de producción, lejos de los sistemas intensivos o de pruebas realizadas en ambientes controlados. “Es una prueba donde distintos animales de cabañas de la Asociación Hereford se someten a un mismo ambiente productivo y se evalúa su comportamiento mediante distintos parámetros”, señaló el especialista.
La experiencia también busca difundir las aptitudes de la raza Hereford en una de las principales regiones ganaderas del país. La Cuenca del Salado concentra millones de hectáreas destinadas a la producción bovina, por lo que contar con información sobre el desempeño de reproductores en estas condiciones resulta estratégico para el sector.

Mediciones integrales para seleccionar los mejores animales
A lo largo de la prueba, los técnicos realizaron pesadas periódicas cada 45 días para determinar la ganancia diaria de peso de cada ejemplar. Sin embargo, el análisis fue mucho más amplio que una simple evaluación de crecimiento.
Los toros Hereford fueron sometidos a controles sanitarios, estudios de calidad seminal, evaluaciones fenotípicas y análisis de calidad de carcasa mediante ecografías. Toda esa información se integró en un ranking final de desempeño, que contempla variables productivas, reproductivas y morfológicas.
Uno de los aspectos destacados de la metodología es que todos los toros Hereford compiten en igualdad de condiciones. Esto permite comparar con precisión el rendimiento de cada toro y detectar aquellos que poseen características diferenciales para mejorar rodeos comerciales.
Además, durante el proceso se realizaron tres juras fenotípicas en las que especialistas analizaron aspectos como conformación estructural, aplomos, desplazamiento, desarrollo corporal y características raciales.

Trabajo conjunto para generar conocimiento
Durante la presentación de los resultados, autoridades del INTA, INTeA y de la Asociación Argentina de Criadores de Hereford coincidieron en destacar el valor de la articulación entre instituciones públicas y privadas.
El presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, sostuvo que este tipo de experiencias representan mucho más que una competencia entre toros Hereford, ya que generan conocimiento útil para enfrentar los desafíos actuales de la producción ganadera. Entre ellos mencionó la creciente demanda mundial de proteínas de calidad, las exigencias vinculadas a la sustentabilidad, el bienestar animal y la incorporación de nuevas tecnologías.
Por su parte, el presidente de la Asociación Argentina de Criadores de Hereford, Alejandro de La Tour, resaltó la importancia de fortalecer el trabajo conjunto con el INTA para identificar líneas genéticas capaces de producir más utilizando menos recursos. Tras ocho meses de seguimiento, el balance fue positivo. La experiencia con toros Hereford volvió a confirmar que la combinación de investigación, innovación y trabajo colaborativo constituye una herramienta clave para seguir mejorando la competitividad y la eficiencia de la ganadería argentina.
