La soja se dispara en Chicago y alcanza máximos de la era Milei
La soja volvió a tomar protagonismo en el mercado internacional con una suba que la llevó a uno de los niveles más altos registrados durante el gobierno de Javier Milei. En la Bolsa de Chicago, la posición septiembre trepó US$9,65 por tonelada y cerró en US$460,86, mientras que el contrato noviembre avanzó US$10,38, hasta US$465,18. El movimiento tuvo como principal motor el regreso de China a las compras de soja estadounidense.
La mejora de la soja adquiere especial relevancia para la Argentina porque todavía queda una importante cantidad de mercadería de la campaña 2025/26 sin precio. Según los datos citados por AZ-Group, alrededor de 24,5 millones de toneladas permanecen sin vender, por lo que una recuperación de las cotizaciones internacionales puede convertirse en una oportunidad para mejorar los ingresos del productor y acelerar la comercialización.
China volvió a empujar a la oleaginosa
El factor que encendió la rueda fue una nueva operación confirmada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). China compró 333.000 toneladas de soja estadounidense correspondiente a la campaña 2026/27, una señal que el mercado interpretó como una confirmación de que la demanda del principal importador mundial continúa activa.
Eugenio Irazuegui, responsable de Research de Zeni, destacó que se trata de una nueva tanda de cargamentos adquiridos por el gigante asiático. Los operadores esperan que el interés chino se mantenga sostenido durante las próximas semanas, especialmente ante la expectativa por el encuentro previsto entre Xi Jinping y Donald Trump el 24 de septiembre.

La reacción también estuvo acompañada por compras de fondos de inversión y una mejora en la cotización de la harina de soja, un producto clave para la alimentación animal.
El Niño suma un factor de incertidumbre
A la demanda china se agrega otro elemento que puede sostener los precios: el temor a que El Niño provoque excesos hídricos en la próxima campaña sudamericana. La consultora AZ-Group señaló que China mantiene parte de sus compras en Estados Unidos justamente por la incertidumbre sobre el comportamiento climático en Sudamérica.
El fenómeno suele asociarse con mayores precipitaciones en distintas zonas agrícolas de la región. Si las lluvias son excesivas, pueden afectar los cultivos, dificultar las labores y generar problemas durante la cosecha. Para el mercado, esa posibilidad agrega una prima de riesgo sobre la soja y contribuye a explicar la fortaleza de Chicago.

Sin embargo, no todos los factores fueron alcistas. La caída del precio del petróleo limitó parte de la recuperación de la oleaginosa, aunque no alcanzó para frenar el fuerte avance generado por la demanda china y las preocupaciones climáticas.
Argentina ya siente la mejora
El salto de Chicago tuvo un traslado parcial al mercado local. En Rosario, la soja disponible terminó la jornada en US$354,50 por tonelada, US$4 por encima del cierre anterior. Para AZ-Group, valores en torno de US$350 permiten mejorar significativamente las cuentas de los productores.
El precio también puede comenzar a modificar las decisiones para la campaña 2026/27. Según la consultora, una soja cercana a US$350 por tonelada puede hacer viable la siembra en campos de rindes medios o alejados de los puertos que, con valores de US$300, podían quedar fuera de los planes productivos.

El dato comercial es todavía más importante si se considera el volumen pendiente de venta. Hasta ahora se comercializó cerca del 51% de la cosecha 2025/26, entre negocios con precio definido y operaciones que todavía deben fijarlo. Por lo tanto, la suba internacional encuentra a los productores argentinos con una enorme cantidad de soja todavía disponible para comercializar.
El trigo también se suma al movimiento
Mientras la soja recibió el impulso de China, el trigo encontró su propio argumento alcista en el conflicto entre Rusia y Ucrania. El contrato septiembre en Chicago avanzó US$16,54 y cerró en US$268,41 por tonelada, debido a las dificultades para sostener las exportaciones desde el Mar Negro.
Los ataques sobre puertos ucranianos obligaron a desviar cargamentos hacia el Danubio, mientras que una terminal rusa de Novorossiysk sufrió daños por drones. La instalación tiene capacidad para despachar 7,1 millones de toneladas de granos por año, cerca del 14% de las exportaciones rusas de la campaña 2025/26.
