Bahía Blanca: más de 400 camiones afectados por un conflicto gremial


El complejo portuario de Bahía Blanca enfrenta demoras que ya alcanzan a más de 400 camiones, en medio de un conflicto laboral que sumó una denuncia empresarial ante la Secretaría de Trabajo. La Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) acusó a la Unión Recibidores de Granos y Anexos de la República Argentina (URGARA) de incumplir la conciliación obligatoria dictada para encauzar la disputa.

La presentación fue realizada ante la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, a cargo de Mara Mentoro, y solicitó la intervención de la autoridad laboral y la aplicación de las sanciones que correspondan. Para la entidad empresaria, las medidas adoptadas por el gremio representan una alteración de la operatoria habitual del complejo portuario de Bahía Blanca y ponen en riesgo la continuidad de las actividades.

Demoras y restricciones en las terminales de Bahía Blanca

Según la CPPC, delegados sindicales comunicaron a las empresas terminales su decisión de no realizar horas extraordinarias y no permitir reemplazos o derivaciones de trabajadores entre distintos sectores. La Cámara sostiene que estas disposiciones ya están generando dificultades para recibir y movilizar mercadería.

El impacto más visible se registra en los accesos al complejo portuario. Más de 400 camiones permanecen demorados o varados en las inmediaciones de Bahía Blanca, una situación que genera preocupación entre las empresas vinculadas a la agroexportación por las consecuencias que puede tener sobre la logística de los granos.

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La Cámara remarcó que las horas extraordinarias son voluntarias, pero sostuvo que en la actividad agroexportadora constituyen una práctica habitual para garantizar el funcionamiento continuo de las terminales, que operan bajo un esquema de 24 horas durante los 365 días del año. Para la entidad, las restricciones también dificultan la cobertura de vacantes y la asignación temporal de tareas.

El origen del conflicto está en los salarios

La disputa que se ve reflejada en Bahía Blanca tiene como trasfondo la negociación salarial de los trabajadores del sector. De acuerdo con la versión empresarial, antes de que se dictara la conciliación obligatoria las compañías habían presentado una propuesta que, según la CPPC, superaba la inflación proyectada para 2026.

La oferta contemplaba un incremento acumulado del 31,99% entre enero y diciembre de 2026, frente a una inflación anual proyectada de 30,20%. Además, incluía una suma extraordinaria de $359.095 para la tercera categoría, con montos proporcionales para las restantes.

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Según la Cámara, las empresas habían propuesto también adelantar el pago de ese monto extraordinario en dos cuotas consecutivas a partir de agosto. La propuesta, sin embargo, no logró cerrar la negociación y el conflicto derivó en la intervención de la Secretaría de Trabajo.

Un punto sensible para la agroexportación

La situación adquiere particular importancia por el rol que cumple Bahía Blanca dentro de la logística agroindustrial argentina. El complejo es uno de los principales puntos de salida de granos y productos agroindustriales, por lo que cualquier ralentización puede repercutir sobre transportistas, terminales y exportadores.

Las demoras prolongadas en Bahía Blanca pueden aumentar los tiempos de espera de los camiones y complicar la programación de las descargas y embarques. En una actividad donde el flujo de mercadería requiere coordinación permanente, una interrupción parcial puede trasladarse rápidamente hacia otros eslabones de la cadena.

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La CPPC considera que las restricciones adoptadas durante la vigencia de la conciliación obligatoria afectan la continuidad de las operaciones y pidió que la autoridad laboral determine las responsabilidades correspondientes. El planteo, por ahora, representa la posición de las empresas frente al conflicto.

El próximo paso estará en manos de la Secretaría de Trabajo y del gremio. La clave será evitar que las demoras se profundicen mientras permanece vigente la conciliación obligatoria, especialmente en un puerto estratégico para la salida de la producción agropecuaria argentina.