Argentina quedó afuera de la cuota ampliada de carne sin aranceles anunciada por Trump
La decisión de Estados Unidos de abrir una nueva megacuota para importar carne vacuna sin aranceles generó expectativas entre los principales países exportadores, pero la Argentina quedó excluida del beneficio. El presidente Donald Trump oficializó un contingente temporal de hasta 300.000 toneladas para abastecer el mercado interno estadounidense, aunque el esquema fue diseñado para países que no cuentan con cupos preferenciales específicos.
La medida comenzará a regir el 1° de septiembre de 2026 y tendrá una duración de 90 días, con un límite de 100.000 toneladas mensuales. El objetivo de la Casa Blanca es aumentar rápidamente la disponibilidad de carne magra destinada a la elaboración de hamburguesas y otros productos de carne molida, en un momento de fuerte tensión sobre la oferta ganadera estadounidense.
Brasil aparece como uno de los grandes beneficiados
El punto central de la proclamación es que los países que ya disponen de cuotas específicas para ingresar carne a Estados Unidos no podrán utilizar este nuevo contingente. En ese grupo se encuentran Argentina, Uruguay, Australia y Nueva Zelanda, además de las naciones alcanzadas por acuerdos comerciales con Washington.
Para la Argentina, la exclusión tiene una particularidad. El país contaba históricamente con una cuota de 20.000 toneladas, pero durante este año la administración Trump elevó ese contingente hasta 100.000 toneladas. Por lo tanto, los frigoríficos argentinos continuarán utilizando ese canal preferencial, pero no podrán sumar toneladas dentro de la nueva apertura extraordinaria.

En cambio, Brasil aparece entre los países que podrían sacar mayor provecho de la decisión, debido a que no dispone actualmente de una cuota preferencial específica para exportar carne vacuna a Estados Unidos. El nuevo esquema le permitiría incrementar su presencia en un mercado que atraviesa un marcado déficit de abastecimiento.
Carne barata para sostener el mercado interno
La proclamación establece condiciones precisas para la carne que ingrese bajo esta modalidad. Se tratará exclusivamente de recortes magros que deberán mezclarse con carne producida en Estados Unidos para elaborar carne molida. Además, la Casa Blanca pretende que esos cortes lleguen al mercado con un descuento cercano al 25% respecto de los valores habituales de importación.
Con la apertura de hasta 300.000 toneladas, el gobierno estadounidense busca incrementar aproximadamente un 10% la oferta de carne vacuna frente a las proyecciones actuales. La estrategia apunta directamente a contener los precios al consumidor, en un país que es el mayor consumidor mundial de carne bovina por volumen y el segundo en consumo per cápita.

La medida responde a una combinación de factores que redujeron la disponibilidad de hacienda. Según la Casa Blanca, el rodeo bovino estadounidense cayó a su nivel más bajo en 75 años, mientras que el USDA proyecta para 2026 una disminución de alrededor del 4% en la producción de carne respecto de 2025.
Sequía, incendios y menos ganado
La administración Trump atribuyó parte de la crisis a las condiciones heredadas del gobierno de Joe Biden, pero también enumeró problemas que se profundizaron durante este año. Entre ellos aparecen la sequía, la menor disponibilidad de pasturas, los incendios forestales y las restricciones al ingreso de ganado en pie desde México.
Esta última medida está relacionada con la prevención del gusano barrenador del Nuevo Mundo, una plaga que amenaza a la producción ganadera. La combinación de menores existencias, problemas climáticos y restricciones comerciales terminó generando un escenario de oferta insuficiente.

La Casa Blanca aseguró que la apertura extraordinaria fue diseñada para evitar un impacto significativo sobre el mercado de hacienda para engorde y proteger a los productores estadounidenses. El objetivo de fondo, según la proclamación, sigue siendo reconstruir el rodeo doméstico y fortalecer la producción local.
En ese sentido, el gobierno destacó que desde el regreso de Trump al poder se registra, por primera vez desde 2018, un aumento en las existencias de ganado y una mayor retención de vaquillonas. También mencionó incentivos fiscales, reducción de regulaciones, fortalecimiento del seguro agrícola y medidas sanitarias como parte de su estrategia para recuperar la producción.
