Preocupación en el sector porcino por el avance de las importaciones


El sector porcino argentino atraviesa un escenario de creciente inquietud ante el avance sostenido de las importaciones de carne de cerdo, que en marzo alcanzaron las 5.515,9 toneladas. Según datos relevados por la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Afines (CAICHA), esta cifra representa un aumento del 31,37% respecto de febrero y una suba interanual del 13,92%, consolidando una tendencia que preocupa a los productores locales.

En el acumulado del primer trimestre de 2026, las compras externas totalizaron 12.581,7 toneladas por un valor de 34 millones de dólares, lo que implica un incremento del 10,8% en comparación con el mismo período del año anterior. Este crecimiento refleja un mercado cada vez más abierto a la competencia internacional.

Brasil lidera las exportaciones hacia Argentina

Las importaciones de cortes porcinos se concentran principalmente en tres países: Brasil, Chile y Alemania, que se mantienen como los principales proveedores del mercado argentino. En particular, Brasil ocupa un rol dominante, con envíos que impactan directamente en el sector porcino local.

En paralelo, también se registró un aumento en las compras de productos elaborados, como jamones y embutidos. Durante marzo, ingresaron 64.839 kilos, con un valor promedio de 9,67 dólares por kilo. Estos productos provinieron mayoritariamente de España, Italia y Brasil, ampliando la presión competitiva sobre la industria nacional.

cerdo

“Necesitamos equilibrar la cancha”, advierten desde el sector porcino

Frente a este escenario, desde la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Afines expresaron su preocupación por el impacto de las importaciones en el sector porcino. Gustavo Lazzari, presidente de la entidad, señaló que “las importaciones de cortes de Brasil representan un desafío para parte del sector”.

El dirigente remarcó que el problema no se limita al eslabón primario, sino que afecta a todo el sector porcino, cada vez más integrada. “No podemos vivir cerrados a la competencia, pero también necesitamos equilibrar la cancha”, afirmó, en referencia a la necesidad de condiciones más justas frente a los productos importados.

Consumo en alza, con cambios en la demanda interna

En contraste con la preocupación por las importaciones, el consumo interno de carne de cerdo muestra signos de recuperación. En marzo, las ventas minoristas crecieron 1,5% interanual, acumulando tres meses consecutivos de variaciones positivas.

Durante el primer trimestre, el aumento fue del 4,5%, impulsado principalmente por la carne fresca, que registró una suba del 4,8%. En cambio, los chacinados mostraron una leve caída del 1,8%, evidenciando comportamientos diferenciados dentro del sector porcino.

carne, porcina, cerdo, argentino, brasil, china, investigación, Unión Europea, europeo, carne de cerdo, China

Subas de precios en todos los segmentos

El informe también refleja incrementos generalizados en los precios, en línea con la dinámica inflacionaria de los alimentos. En marzo, los subproductos y fiambres encabezaron las subas, con aumentos del 5,9% y 5,1% respectivamente.

Les siguieron los chacinados (4,1%) y la carne fresca (3,5%). Entre los productos, se destacaron las subas acumuladas en hamburguesas (19%) y salchichas (13%), mientras que el resto registró incrementos más moderados.

Cambio de hábitos: el cerdo gana terreno frente a la carne vacuna

Uno de los fenómenos más relevantes del último año es el cambio en los hábitos de consumo. Según datos de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina, el consumo de carne vacuna cayó en cinco kilos por habitante, mientras que el de carne porcina aumentó en 1,5 kilos.

Actualmente, el consumo anual per cápita se ubica en 44,5 kilos para la carne vacuna y en 19,3 kilos para la carne de cerdo. Este cambio responde principalmente a la evolución de los precios: la carne vacuna subió un 64% en el último año, frente a un 25% del cerdo.

cerdo, sector porcino, granja porcina, cadena porcina

Un mercado en expansión, pero con tensiones crecientes

En conjunto, los datos muestran un sector porcino con crecimiento sostenido en el consumo y presión creciente por las importaciones. Mientras la demanda interna acompaña, el ingreso de productos del exterior plantea desafíos para la producción local.

Desde el sector coinciden en que el futuro dependerá de lograr un equilibrio entre apertura comercial y competitividad interna. En este escenario, la evolución de los precios, los costos y las políticas sectoriales será clave para definir el rumbo de una actividad que sigue ganando protagonismo en la mesa de los argentinos.