Deforestación y exportaciones: qué cambia para la Argentina con las nuevas reglas de la Unión Europea
La Unión Europea avanzó con nuevas modificaciones en el Reglamento sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR), una normativa que busca impedir el ingreso al bloque de materias primas y productos asociados a procesos de degradación ambiental. Aunque los recientes cambios simplifican procedimientos administrativos, el eje central de la regulación sigue siendo la trazabilidad obligatoria de las cadenas productivas.
La revisión presentada por la Comisión Europea en abril de 2026 responde a un pedido realizado meses atrás por el Parlamento y el Consejo Europeo, que habían solicitado una versión más simple y operativa del reglamento EUDR 2023/1115. El objetivo fue aliviar cargas burocráticas para empresas europeas, especialmente pequeños operadores y actores ubicados aguas abajo en la cadena comercial.
Sin embargo, según explicó la Bolsa de Comercio de Rosario, las flexibilidades se concentran principalmente dentro del mercado europeo, mientras que los países exportadores continúan sujetos a estrictos controles ambientales y documentales. Argentina, además, sigue catalogada como país de “riesgo estándar”, por lo que no accederá a los beneficios previstos para naciones de bajo riesgo.

Menos carga administrativa para Europa
Uno de los cambios más importantes está relacionado con la Declaración de Diligencia Debida (DDD). Hasta ahora, todos los operadores y comerciantes involucrados debían presentar esta documentación. Con la nueva versión del reglamento, la obligación recaerá únicamente sobre quien primero introduce el producto al mercado europeo.
Esto implica que traders, industrias y operadores intermedios europeos pasarán a cumplir principalmente un rol administrativo de recopilación de información. De este modo, la Unión Europea busca reducir costos operativos y simplificar el funcionamiento interno de las cadenas de abastecimiento.
Además, la normativa incorporó nuevas categorías de participantes, como Operador Intermedio, Micro y Pequeño Operador Primario y Comerciante, cada uno con distintos niveles de exigencias. La intención de Bruselas es simplificar trámites sin resignar controles sobre productos vinculados a la deforestación.

Ganadería y soja: impactos diferentes para el país
Uno de los principales cambios para la Argentina aparece en el complejo bovino. La Comisión Europea propuso excluir del Anexo I del reglamento distintos productos derivados del cuero bovino, incluyendo cueros y pieles curtidas o preparadas. La medida representa un alivio para la industria curtidora argentina, ya que esos productos dejarían de estar alcanzados por el reglamento de productos libres de deforestación.
La decisión se fundamentó en que la cadena del cuero tiene escasa influencia sobre la expansión de la producción ganadera y, por lo tanto, una relación indirecta con la deforestación. Aun así, el ganado bovino sigue formando parte de las siete materias primas originales reguladas por la Unión Europea.
En contraste, el complejo soja prácticamente no recibió flexibilizaciones importantes. La soja, el aceite y la harina continúan bajo estrictas exigencias de trazabilidad. La Unión Europea mantiene prohibido el denominado “balance de masa”, mecanismo que permitiría mezclar soja libre de deforestación con granos de origen desconocido.
La normativa exige que toda la soja comercializada pueda rastrearse hasta parcelas identificadas y conformes. Además, cuando granos provenientes de distintos orígenes se almacenan en un mismo silo, el operador deberá informar todos los lotes ingresados desde la última vez que el depósito estuvo vacío.

Trazabilidad y reconocimiento a VISEC
Uno de los aspectos destacados del informe europeo fue el reconocimiento a plataformas digitales desarrolladas por países productores. En el caso argentino, la Comisión Europea mencionó específicamente a VISEC como una herramienta innovadora para garantizar la trazabilidad de la soja exportada.
Aunque Bruselas aclaró que no otorgará certificaciones oficiales a sistemas privados, la referencia a VISEC fue interpretada como una señal positiva para el complejo agroexportador argentino. La plataforma aparece junto a otros sistemas internacionales que buscan adaptarse a las nuevas exigencias con respecto a la deforestación.
La Comisión Europea también anunció la creación de dos repositorios centrales para diciembre de 2026: uno sobre legislación de países productores y otro sobre esquemas de certificación y verificación. En este escenario, la trazabilidad y el cumplimiento ambiental se consolidan como condiciones indispensables para mantener acceso al mercado europeo.
Para la agroindustria argentina, el desafío será profundizar los sistemas de control y documentación en un contexto donde la lucha contra la deforestación se convirtió en una prioridad estratégica del comercio internacional.
