La maquinaria agrícola facturó más, pero las ventas siguen sin despegar en los equipos clave
La industria de maquinaria agrícola cerró el primer trimestre de 2026 con una mejora en la facturación, aunque los números volvieron a mostrar un mercado atravesado por fuertes contrastes. Según el último informe publicado por el INDEC, las ventas totales alcanzaron los $541.546,3 millones y registraron una suba interanual nominal del 5,7%, impulsadas principalmente por el efecto de los precios.
Sin embargo, detrás del crecimiento en pesos aparecieron señales menos alentadoras al analizar el movimiento real del mercado. En varios segmentos estratégicos, especialmente tractores y cosechadoras, las unidades comercializadas mostraron caídas importantes, reflejando un escenario de inversiones selectivas y una demanda todavía cautelosa.
El caso de las cosechadoras fue uno de los más representativos. Aunque la facturación aumentó 9,8% frente al mismo período de 2025, las unidades vendidas retrocedieron 13,3%, evidenciando que el incremento de precios compensó buena parte de la baja en volumen.
La situación fue todavía más marcada en tractores. Allí, la facturación cayó 8,6% interanual, mientras que las ventas en unidades se desplomaron 31,2%, uno de los retrocesos más fuertes del informe sobre maquinaria agrícola.

Implementos y sembradoras sostuvieron la actividad
Dentro de la maquinaria agrícola, los implementos agrícolas lograron sostener el movimiento comercial y se convirtieron en el rubro con mayor participación sobre la facturación total. Durante el primer trimestre acumularon ingresos por $180.154,4 millones, equivalentes al 33,3% del total del mercado.
Además, los implementos mostraron un crecimiento consistente tanto en facturación como en volumen, con subas interanuales del 9,5% y 8,6%, respectivamente. Ese desempeño contrastó con las caídas observadas en los equipos de mayor valor unitario de la maquinaria agrícola.
Las sembradoras también exhibieron resultados positivos. En los primeros tres meses del año se vendieron 254 unidades, un 4,5% más que en igual período de 2025. La facturación del segmento alcanzó los $60.554,7 millones y mostró un fuerte incremento del 30,9%.
Dentro del universo de implementos, el mayor peso correspondió al grupo de “otros implementos”, que acumuló $102.175,4 millones y representó el 56,7% de la facturación total del rubro. Luego se ubicaron las pulverizadoras y los equipos de acarreo y almacenaje de granos.

La demanda se concentró en equipos vinculados a logística
El informe del INDEC también reflejó diferencias importantes en el comportamiento de la demanda según el tipo de maquinaria agrícola. Los equipos asociados al manejo y almacenamiento de granos fueron los que mostraron mayor dinamismo durante el trimestre, impulsados por las necesidades operativas de la campaña agrícola.
Los implementos de acarreo y almacenaje alcanzaron 687 unidades vendidas, con una mejora interanual del 26,1%. En paralelo, la facturación del segmento avanzó 42,9%, convirtiéndose en uno de los motores más sólidos dentro del mercado de maquinaria.
En cambio, las pulverizadoras atravesaron un escenario más complejo. Las ventas en unidades cayeron 22,9%, mientras que la facturación retrocedió 5,3%. Aunque el descenso en pesos fue menor, el dato volvió a mostrar cómo la suba de precios amortiguó parcialmente la caída comercial.
El comportamiento desigual del mercado de maquinaria agrícola reflejó que muchos productores priorizaron inversiones puntuales vinculadas a labores específicas y logística, mientras postergaron decisiones de compra de maquinaria de mayor costo.

Tractores y cosechadoras siguieron en baja
Otro dato relevante del trimestre estuvo vinculado al origen de la maquinaria comercializada. En tractores, las unidades nacionales registraron una caída del 41,4%, mientras que las importadas crecieron 23,4%, marcando un fuerte contraste dentro del segmento.
En cosechadoras, tanto los equipos nacionales como los importados mostraron retrocesos en unidades vendidas. Sin embargo, la caída fue mucho más pronunciada en la maquinaria importada, que sufrió un descenso del 40%.
El balance general del trimestre dejó en evidencia que la mejora en la facturación no alcanzó para consolidar una recuperación homogénea del sector. La suba nominal convivió con caídas relevantes en volumen de ventas, especialmente en rubros estratégicos para la actividad agrícola.
Así, el inicio de 2026 mostró un mercado heterogéneo, condicionado por precios más altos, financiamiento limitado y decisiones de inversión más selectivas. La industria logró sostener movimiento en algunos segmentos, pero la demanda todavía no reaccionó con la misma intensidad en toda la cadena de maquinaria agrícola.
