El Gobierno privatizó rutas estratégicas para el agro: qué empresas las operarán
El Gobierno nacional oficializó la adjudicación de la segunda etapa de la Red Federal de Concesiones y puso en marcha un nuevo esquema de gestión para 2.556 kilómetros de rutas nacionales fundamentales para la logística agroindustrial. A partir de esta decisión, cuatro corredores viales pasarán a ser administrados por empresas privadas durante los próximos 20 años bajo un sistema de concesión con peaje.
La medida, firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, aprueba el proceso licitatorio de la Etapa II-B de la Red Federal de Concesiones y define las compañías que tendrán a su cargo la construcción, explotación, operación, administración y mantenimiento de los corredores. Las trazas atraviesan las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, La Pampa y San Luis, conectando las principales zonas productivas con los puertos exportadores, por donde circula gran parte de la producción agrícola y ganadera del país.
Las empresas que se quedaron con los corredores
La principal adjudicataria fue Creditech S.A. junto con Plantel S.A., ambas pertenecientes al Grupo Corven, que obtuvieron dos de los cuatro corredores licitados.
El primero es el Corredor Mediterráneo, integrado por 672 kilómetros de las rutas nacionales 7 y 35, uno de los principales ejes utilizados para transportar la producción desde el oeste y el centro del país hacia los puertos. El segundo corresponde al Corredor Portuario Sur, que comprende 636 kilómetros de las rutas nacionales 9 y 188, otra vía estratégica para el movimiento de cargas agroindustriales.

Por su parte, CPC S.A., empresa vinculada al Grupo Indalo, administrará el Corredor Portuario Norte, conformado por 528 kilómetros de las rutas nacionales 9, 33 y A-008, un trazado clave para el acceso al complejo portuario del Gran Rosario.
El cuarto corredor quedó en manos de BASAA Construcciones S.A., que tendrá la concesión del Corredor Puntano, compuesto por 720 kilómetros de las rutas nacionales 8, 36, 193 y A-005, fundamentales para el transporte de cargas entre la región central y los principales centros logísticos del país.
Rutas clave para la salida de la producción
Los cuatro corredores concentran una parte importante del tránsito de camiones que trasladan granos, carnes, insumos y otros productos agroindustriales hacia los puertos de exportación. Las rutas nacionales 7, 8, 9, 33 y 35 son consideradas arterias estratégicas para la salida de la producción agrícola, especialmente durante los meses de cosecha gruesa.
El estado de estas vías tiene una incidencia directa sobre los costos logísticos del sector. Un mejor mantenimiento reduce los tiempos de viaje, disminuye el consumo de combustible y limita los costos derivados del deterioro de los vehículos. Por ese motivo, el sector agropecuario sigue de cerca cualquier modificación en el sistema de administración de estos corredores, ya que impacta directamente sobre la competitividad de las exportaciones.

Además del transporte de granos, estas rutas son utilizadas para el movimiento de hacienda, alimentos, fertilizantes, semillas, maquinaria agrícola y otros insumos indispensables para la producción, por lo que su funcionamiento resulta clave para toda la cadena agroindustrial.
Qué deberán hacer las concesionarias
Los contratos firmados establecen que las empresas adjudicatarias no solo administrarán las estaciones de peaje, sino que también deberán garantizar el mantenimiento, la conservación y la rehabilitación integral de las rutas durante toda la vigencia de la concesión.
Entre las obligaciones asumidas figuran la ejecución de obras de mejora, la reparación de la infraestructura existente, la señalización, la conservación de la calzada y la prestación de servicios de asistencia a los usuarios que circulen por los corredores concesionados.

Con esta decisión, el Gobierno profundiza el proceso de reorganización de la infraestructura vial nacional, reemplazando el financiamiento estatal por un esquema basado en inversiones privadas respaldadas por la recaudación proveniente de los peajes.
Para el agro, la expectativa ahora estará puesta en el cumplimiento de los compromisos asumidos por las empresas. El estado de la red vial constituye uno de los principales factores que determinan el costo logístico de las exportaciones argentinas, especialmente en un país donde la mayor parte de los granos se transporta por camión.
