Conciliación obligatoria para 70 trabajadores de Grupo Tres Arroyos


La disputa laboral entre la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y las empresas Grupo Tres Arroyos SA y Wade SA sumó un nuevo capítulo con una medida que permite frenar, al menos de manera provisoria, el avance de los despidos. Tras una audiencia realizada en el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, el gremio consiguió el dictado de la conciliación obligatoria, que alcanza a unos 70 trabajadores rurales vinculados con la actividad avícola.

La resolución establece que los despidos notificados durante el último mes deberán retrotraerse, lo que habilita la reincorporación de los empleados afectados. Sin embargo, la medida no implica el cierre del conflicto laboral, ya que UATRE mantiene sus reclamos por presuntos incumplimientos patronales y salarios que permanecen adeudados.

Reincorporación y continuidad de la negociación

La conciliación obligatoria representa un alivio para los trabajadores del Grupo Tres Arroyos involucrados, en un escenario marcado por la incertidumbre sobre la continuidad de sus puestos. La medida obliga a las partes a mantener el vínculo laboral en las condiciones existentes antes de los despidos cuestionados y abre un período para intentar encontrar una solución al conflicto.

Según informó UATRE, la reincorporación alcanza aproximadamente a 70 trabajadores rurales del sector avícola, que habían quedado afectados por las decisiones adoptadas durante las últimas semanas. Para el sindicato, el objetivo inmediato es preservar las fuentes laborales mientras continúan las conversaciones con las empresas.

Granja Tres Arroyos, industria avícola

El gremio, de todos modos, dejó en claro que la restitución de los puestos de trabajo no resuelve los reclamos que dieron origen a la disputa. Los salarios adeudados y los presuntos incumplimientos patronales seguirán formando parte de la negociación, mientras la organización sindical anticipó que continuará utilizando las herramientas gremiales y legales disponibles.

Grupo Tres Arroyos confirmó su ingreso al concurso

La audiencia también tuvo como protagonista la situación económica de Grupo Tres Arroyos SA. Durante el encuentro, la empresa confirmó que se presentó en concurso preventivo de acreedores el 9 de septiembre de 2026, una decisión que agrega un nuevo elemento de complejidad al conflicto laboral.

El concurso preventivo busca ordenar la situación financiera de el Grupo Tres Arroyos frente a sus acreedores y abre un proceso judicial en el que deberán determinarse las obligaciones pendientes. Para los trabajadores, el escenario adquiere especial relevancia porque existen salarios y otros conceptos laborales que el gremio reclama.

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UATRE anticipó que, una vez que se produzca la apertura formal del concurso, se presentará para verificar los créditos laborales correspondientes a los trabajadores afectados. De esta manera, el sindicato buscará que las deudas sean reconocidas dentro del proceso y que los empleados puedan preservar sus derechos frente a la crisis del Grupo Tres Arroyos.

Un conflicto que continúa abierto

La presentación en concurso preventivo introduce interrogantes sobre el futuro de la empresa y de los puestos de trabajo. Aunque la conciliación obligatoria permite frenar temporalmente los despidos, la situación financiera de Grupo Tres Arroyos plantea un escenario de incertidumbre para los trabajadores y para la continuidad de la actividad.

Para UATRE, la prioridad será sostener los puestos laborales y garantizar que los empleados puedan cobrar las obligaciones salariales pendientes. La organización también deberá seguir de cerca el proceso judicial que se iniciará con la apertura del concurso.

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El conflicto, por lo tanto, quedó contenido pero no solucionado. La conciliación obligatoria funciona como una instancia para retrotraer los despidos y habilitar la negociación, mientras el concurso preventivo desplaza parte de la discusión hacia el ámbito judicial.

Así, los próximos pasos dependerán tanto de la evolución de las negociaciones entre el sindicato y las empresas como de la apertura formal del concurso preventivo. Para los cerca de 70 trabajadores alcanzados por la medida, la reincorporación representa un primer resultado favorable, aunque la resolución definitiva del conflicto estará ligada a la capacidad del Grupo Tres Arroyos para afrontar sus obligaciones y sostener la actividad.