Belgrano Cargas: el Gobierno destinará la venta de trenes a obras
El Gobierno nacional modificó el esquema financiero previsto para la privatización de Belgrano Cargas y Logística y estableció que el dinero obtenido por la venta de locomotoras, vagones y otro material rodante será destinado exclusivamente a obras ferroviarias. La decisión quedó formalizada mediante el Decreto 718/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial, y busca vincular directamente la venta de activos con las inversiones que deberán realizar los futuros concesionarios.
La nueva disposición establece que esos recursos serán administrados a través de un fideicomiso específico para financiar y pagar las obras vinculadas con las concesiones de las vías. De esta manera, el Gobierno pretende que los fondos generados por la privatización del Belgrano Cargas regresen al sistema ferroviario en forma de infraestructura y no queden sujetos a mecanismos financieros de destino múltiple.
Un nuevo destino para los activos ferroviarios
El decreto modifica el esquema establecido previamente por el Decreto 282/2026, que había previsto depositar los recursos en una cuenta fiduciaria dentro del fideicomiso creado por el Decreto 976/2001. Ahora, el Ministerio de Economía deberá determinar un nuevo fideicomiso con destino exclusivo a las obras ferroviarias.
Según los fundamentos de la medida, la decisión busca acelerar el desembolso de los recursos y evitar que las inversiones queden condicionadas por los procedimientos de un fideicomiso con múltiples objetivos. La intención oficial es que la venta de activos ferroviarios del Belgrano Cargas permita generar recursos que vuelvan al sistema mediante obras de infraestructura, especialmente aquellas que deberán ejecutar quienes obtengan las concesiones.
El cambio se produce dentro del proceso de privatización de Belgrano Cargas autorizado por la Ley de Bases. El Decreto 67/2025 había habilitado un esquema de desintegración vertical de la compañía, que implica separar sus diferentes unidades de negocio, actividades y bienes para avanzar con distintos mecanismos de transferencia y concesión.

Remate de locomotoras y vagones
El modelo definido por el Gobierno contempla dos alternativas para el material rodante. Una parte del Belgrano Cargas será vendida mediante remate público, mientras que determinados activos podrán ser incorporados a los contratos que se firmen con los futuros concesionarios de las vías.
En ambos casos, el producido tendrá ahora un destino definido. Los recursos deberán financiar las inversiones obligatorias previstas en los contratos de concesión, con el objetivo de garantizar que la infraestructura ferroviaria reciba fondos provenientes de la propia reorganización de la empresa estatal.
La medida busca darle una mayor vinculación entre activos y obras. Es decir, los recursos obtenidos por la venta de locomotoras, vagones y otros bienes no tendrán un destino general, sino que estarán orientados específicamente a mejorar las vías y la infraestructura necesaria para el transporte ferroviario de cargas.

Economía definirá el nuevo fideicomiso
El Decreto 718/2026 otorga al Ministerio de Economía las facultades necesarias para poner en marcha el nuevo mecanismo financiero. La cartera podrá asignar los recursos, suscribir el contrato del fideicomiso y establecer las normas operativas y complementarias necesarias para su funcionamiento.
Economía también tendrá a su cargo determinar el precio de venta del material rodante que sea incorporado a los contratos de concesión. Para establecer el valor mínimo de referencia deberá utilizar la tasación del valor venal realizada por el Tribunal de Tasaciones de la Nación.
De esta manera, el Gobierno busca establecer un criterio oficial para valorizar los activos del Belgrano Cargas que sean vendidos o transferidos durante el proceso. La intervención del organismo de tasaciones apunta a fijar una referencia para las operaciones.

Privatización y obras ferroviarias
La modificación no cambia la decisión de avanzar con la privatización de Belgrano Cargas, sino que redefine cómo se administrará una parte de los recursos obtenidos durante el proceso. El esquema contempla la venta de material rodante, concesiones de obra pública para las vías y sus inmuebles aledaños, además de contratos vinculados con los talleres ferroviarios.
Con la nueva disposición, el Gobierno concentra el producido de la venta de los trenes en un mecanismo financiero destinado a la infraestructura. La apuesta oficial es utilizar los activos de la empresa para generar recursos que permitan modernizar la red ferroviaria, mejorar las condiciones de circulación y fortalecer el transporte de cargas.
