La invernada cambia de rumbo: los novillitos pisan fuerte y suben hasta 5,5%
El mercado de invernada cerró la primera semana de agosto con una señal que puede marcar el rumbo de las próximas operaciones: las categorías más pesadas comenzaron a ganar terreno frente a los terneros livianos. En un escenario donde los valores de los animales de menor peso se mostraron prácticamente estables, los novillitos registraron las mayores mejoras semanales y llevaron el promedio hasta niveles destacados, de acuerdo al último informe elaborado por AZ Group.
El movimiento más fuerte en la invernada se observó en los novillitos de 260 a 300 kilos, cuyo precio promedio alcanzó $5.532 por kilo vivo, con una suba semanal de 5,47%. La categoría de 300 a 330 kilos también avanzó con fuerza: promedió $5.310 y registró una mejora de 4,12%. El comportamiento contrasta con el de los terneros de 130 a 160 kilos, que promediaron $6.628 y retrocedieron 0,99%, mientras que los de 160 a 180 kilos bajaron 0,64%.

La brecha entre livianos y pesados empieza a achicarse
La diferencia de precios sigue siendo importante, pero la velocidad de recuperación de los animales pesados constituye el dato más relevante de la semana en la invernada. Los terneros de 130 a 160 kilos continúan liderando la tabla, con un promedio de $6.628 por kilo, aunque el mercado ya no muestra el mismo impulso en todas las categorías.
Entre los animales intermedios, el comportamiento fue más equilibrado. Los terneros de 180 a 200 kilos aumentaron 0,57%, hasta $6.375 por kilo, mientras que los de 200 a 230 kilos subieron 1,65%, a $6.301. Los de 230 a 260 kilos, en tanto, avanzaron apenas 0,32%, con un promedio de $5.914. El patrón de la invernada muestra una curva de precios que pierde dinamismo en los terneros más livianos y gana tracción a medida que aumenta el peso.
El comportamiento de las hembras también aporta una señal interesante. Las terneras de 130 a 150 kilos bajaron 2,01%, hasta $6.207 por kilo, pero desde los 150 kilos hacia arriba predominaron las subas: las de 150 a 170 kilos aumentaron 0,48%, las de 170 a 190 kilos 1,47% y las de 190 a 210 kilos 1,23%. Las vaquillonas de 210 a 250 kilos avanzaron 2,03%, mientras que las de 250 a 290 kilos lo hicieron 3,62%.

Una señal que puede modificar la reposición
El informe de AZ Group aporta otro elemento para interpretar este movimiento: el costo de reposición mejoró levemente en la primera semana de agosto. El ternero de 170 kilos se mantuvo estable respecto del promedio de julio, mientras que el novillo aumentó 1%, por lo que la relación ternero/novillo mejoró 0,6%. Esto representa un pequeño alivio para quienes deben comprar hacienda para recría y posterior terminación.
Sin embargo, el contexto de costos obliga a mirar también la relación con el maíz. El cereal aumentó 3% respecto del promedio de julio, mientras que el novillo avanzó 1%, deteriorando 1,6% la relación maíz/novillo. Es decir, la mejora de los valores de las categorías pesadas de la invernada no se traduce automáticamente en una mejora del margen del engorde, porque el costo de alimentación también está presionando.

La oferta ganadera suma otra señal de fondo
El movimiento de la invernada se produce, además, en un mercado ganadero donde la oferta de hacienda continúa mostrando señales de retención. En julio, las hembras representaron el 44,3% de la faena, con una caída interanual de 3,5%, un dato que el informe interpreta como evidencia de que la retención de vientres permanece activa.
A esto se suma que hasta julio se faenaron 7.118.002 cabezas, un 9,5% menos que en igual período de 2025. Al mismo tiempo, el peso promedio de la res llegó a 244 kilos en julio, un nuevo récord, confirmando la tendencia a llevar animales más pesados a faena. En ese contexto, el salto de los novillitos en el mercado de invernada adquiere mayor relevancia: no se trata solamente de una variación semanal, sino de una señal de que el mercado comienza a valorar con mayor fuerza los kilos adicionales.
