Cuba flexibiliza la venta de ganado para recuperar la producción de carne


El Gobierno de Cuba modificó las reglas para el sacrificio y la comercialización de ganado con el objetivo de generar mayores incentivos para la producción de carne. La medida, establecida mediante la Resolución 162/2026 del Ministerio de la Agricultura, reemplaza una normativa vigente desde 2021 y flexibiliza las condiciones para que los productores puedan disponer de sus animales.

La resolución de Cuba, publicada en la Gaceta Oficial No. 75 Ordinaria, entrará en vigor 30 días después de su publicación. El cambio alcanza a personas naturales y jurídicas propietarias de ganado bovino y équidos que destinen animales al autoconsumo o a la comercialización, aunque mantiene requisitos vinculados con el registro, la sanidad, el traslado y la faena.

La principal novedad: engordar ganado sin tener tierras

Uno de los cambios más significativos es la autorización para que personas que no poseen tierras puedan dedicarse a la ceba de terneros y añojos machos. Para desarrollar esta actividad deberán inscribir los animales en el Registro Pecuario y contar con la correspondiente licencia sanitaria.

La modificación amplía así la cantidad de actores que pueden participar en una etapa clave de la cadena ganadera de Cuba. El objetivo es favorecer el engorde de animales destinados a la producción de carne, aunque la flexibilización no elimina los controles oficiales. El registro y las exigencias de sanidad animal continúan siendo obligatorios para quienes ingresen a esta actividad.

Ganadería, Cuba

Nuevas condiciones para el sacrificio

La resolución de Cuba también establece los requisitos que deberán cumplir los propietarios de bovinos para acceder al sacrificio. Deberán figurar en el Registro de la Tierra y en el Registro de Control Pecuario, además de cumplir las normas sanitarias correspondientes.

Entre las categorías habilitadas aparecen toros, toretes, novillas y vacas no aptas para reproducción, bueyes y sementales de desecho. Los toros deberán alcanzar un peso mínimo de 370 kilogramos y los toretes, de 300 kilos, mientras que para bueyes y sementales de desecho el piso se ubica en 450 kilos.

Para los équidos se establece un esquema diferente. Los productores podrán solicitar su sacrificio sin una tasa de extracción, siempre que cumplan los parámetros fijados. Los caballos adultos deberán pesar al menos 280 kilos y las hembras no aptas para reproducción, 250 kilos.

Ganadería, Cuba

Autoconsumo y aprovechamiento de subproductos

Una vez determinado el potencial productivo, el propietario deberá acordar con el balancista municipal los volúmenes destinados a los mercados autorizados y la cantidad que podrá reservar para autoconsumo. La posibilidad de retener parte de la producción para consumo propio constituye otro incentivo para el productor, aunque los precios y destinos continuarán dentro del esquema regulado por las autoridades.

El proceso mantiene además controles veterinarios. Para trasladar el animal hasta el lugar de faena será necesario contar con un certificado de sacrificio emitido por la autoridad competente y con el pase de tránsito correspondiente. La faena deberá realizarse en un matadero o losa autorizada y bajo inspección veterinaria.

La normativa de Cuba también permite al propietario reclamar productos derivados del animal, como carne, sangre, cuero y vísceras, para autoconsumo o comercialización en los destinos habilitados, siempre bajo requisitos de calidad e inocuidad.

Ganadería, Cuba

Un giro respecto del esquema de 2021

El cambio supone una modificación importante respecto de la Resolución 139/2021, que había impuesto mayores restricciones al sacrificio. El régimen anterior vinculaba la posibilidad de faenar con compromisos estatales de entrega de leche y carne y con el crecimiento del rodeo.

Entre las reglas vigentes entonces se encontraba la obligación de incrementar el rebaño en tres animales para poder sacrificar uno. La nueva resolución elimina esas restricciones y busca que los productores tengan mayor margen para obtener ingresos mediante la venta de animales y sus derivados.

Una reforma frente a la crisis ganadera

La flexibilización de Cuba llega en un contexto de fuerte deterioro de la producción ganadera cubana. Según estadísticas de la FAO, Cuba produjo alrededor de 60.200 toneladas de carne vacuna y de búfalo en 2024, por debajo de los niveles registrados una década atrás.

En ese escenario, el Gobierno busca estimular la crianza, el engorde y la comercialización. Sin embargo, la reforma no representa una liberalización completa del mercado, ya que permanecen los registros, controles veterinarios, instalaciones autorizadas y destinos comerciales regulados.