El precio de la hacienda repuntó, pero advierten que la mayor oferta limitaría nuevas subas
Después de varios meses de estabilidad, el mercado de la hacienda gorda comenzó a mostrar señales de recuperación, aunque el escenario hacia adelante todavía está lejos de anticipar un ciclo de fuertes aumentos. El último informe de Rosgan sostiene que el rebote observado durante julio responde a una menor disponibilidad de animales terminados, pero advierte que la elevada cantidad de hacienda en los feedlots y la oferta que llegará en los próximos meses actuarán como un freno para nuevas subas de magnitud.
De acuerdo con el reporte, las referencias del Mercado Agroganadero (MAG) reflejaron en julio incrementos promedio del 3,7% para los novillos, del 1,8% para los novillitos y del 1,3% para las vaquillonas. Sin embargo, el informe plantea que todavía resta comprobar si esta mejora podrá trasladarse plenamente al precio de la carne al consumidor o si una demanda más cautelosa limitará la capacidad del comercio para convalidar nuevos incrementos.
La carne se encareció mucho más que la hacienda
Rosgan remarca que hasta mediados de año el comportamiento de ambos mercados fue muy diferente. Mientras el precio de la carne acumuló un aumento del 22%, la hacienda medida por el índice INMAG apenas registró una mejora nominal del 2%, una brecha que evidencia el desacople entre el valor del ganado y el precio final pagado por los consumidores.
Según el informe, esta situación se explica porque las fuertes subas registradas por la hacienda en febrero se fueron diluyendo durante los meses siguientes, cuando las cotizaciones retrocedieron y prácticamente perdieron toda la mejora alcanzada. En cambio, los valores de la carne, que habían ajustado con fuerza durante el primer trimestre, lograron sostenerse aun cuando el costo de la materia prima disminuyó.

El trabajo agrega que el consumo tampoco mostró señales de debilidad suficientes para obligar al comercio minorista a reducir los precios, pese a que la carne vacuna enfrenta una competencia cada vez mayor por parte del pollo y el cerdo.
Feedlots llenos y más animales en recría
Del lado de la oferta también comenzaron a aparecer cambios relevantes. Rosgan señala que la menor disponibilidad de hacienda terminada favoreció la reciente recuperación de los precios, aunque considera poco probable que ese factor mantenga la misma intensidad durante el resto del año.
El informe destaca que, históricamente, la faena del segundo trimestre suele ubicarse entre un 6% y un 7% por encima de la del primero, pero en 2026 el incremento fue de apenas el 2%. Para los analistas, este comportamiento refleja una estrategia de los productores de mantener más tiempo los animales en recría o engorde para alcanzar mayores pesos de faena y aumentar la producción de carne por cabeza.

Ese diagnóstico se apoya en otro dato relevante: el stock de los feedlots alcanzó los 2,13 millones de cabezas al 1° de agosto, cerca de un 5% por encima del año pasado y entre los registros más elevados de la serie histórica de Senasa, una señal de que existe un importante volumen de hacienda que todavía no llegó al mercado.
Un mercado firme, pero con techo para los precios
Para Rosgan, la elevada ocupación de los corrales garantiza una importante oferta de animales terminados durante los próximos meses, lo que limitaría la posibilidad de observar nuevos aumentos significativos en el valor del ganado gordo.
A ese volumen se suma la gran cantidad de animales que aún permanece en sistemas de recría o engorde pastoril, los cuales ingresarán progresivamente a los feedlots o directamente al circuito comercial, ampliando todavía más la disponibilidad de hacienda hacia el último tramo del año.

El informe también pone el foco en el clima. La probabilidad de un evento El Niño con lluvias superiores a lo normal podría acelerar la salida de animales desde campos bajos e islas, especialmente en la franja este del país, donde el exceso de agua dificultaría sostener la hacienda en engorde pastoril. En ese escenario, parte de esa oferta podría adelantarse hacia fines de año y reforzar la presión sobre el mercado. Por eso, Rosgan concluye que los precios se mantendrían relativamente firmes, aunque con fundamentos que acotan el margen para nuevas subas importantes en la hacienda gorda.
