La cría mantiene su firmeza: una vaquillona preñada supera los $2,8 millones


El mercado de cría volvió a mostrar una de las señales más sólidas de la ganadería argentina. Mientras la invernada comenzó a evidenciar algunas correcciones en determinadas categorías, los vientres mantuvieron precios firmes y las mejores vaquillonas preñadas alcanzaron valores cercanos a los $2,8 millones por cabeza, confirmando que la reposición continúa siendo una prioridad para muchos productores.

El dato sobresale del último informe semanal de AZ Group, que refleja un escenario de estabilidad en las principales categorías de cría y una demanda que sigue respaldando a los vientres de mayor calidad. La escasa oferta de animales con garantía de preñez y las expectativas productivas para los próximos ciclos mantienen sostenidos los valores, pese al contexto de mayor cautela que comienza a observarse en otros segmentos del negocio ganadero.

´Mercado de Cría
Foto: Informe AZ Group

Las vaquillonas preñadas siguen liderando el mercado

La categoría más buscada volvió a ser la de las vaquillonas con garantía de preñez, que registró un precio promedio de $2.408.439 por cabeza. Sin embargo, el dato que más llamó la atención fue el techo alcanzado por los mejores lotes, ya que las operaciones llegaron hasta $2.797.532, una cifra que refleja el interés de los productores por incorporar genética y asegurar futuros rodeos de cría. Así lo destaca el informe de AZ Group al señalar que “las vaquillonas con garantía de preñez promediaron $2.408.439, con un máximo de $2.797.532 por cabeza”.

La diferencia entre los precios mínimos y máximos también evidencia un mercado cada vez más selectivo. Los compradores continúan pagando fuertes premios por la calidad, la sanidad y la uniformidad de los rodeos, mientras que los lotes con menores atributos muestran valores considerablemente inferiores.

Mercado de Cría, Vacas, Vaquillonas
Foto: Informe AZ Group

Las vacas nuevas preñadas también sostienen valores elevados

Otro segmento de la cría que mantuvo firmeza fue el de las vacas nuevas con garantía de preñez, cuyo precio promedio se ubicó en $2.508.814 por cabeza, incluso por encima del promedio registrado para las vaquillonas. En las mejores operaciones, los valores alcanzaron $2.723.944, confirmando que la demanda continúa privilegiando animales listos para incorporarse al rodeo reproductivo.

En cambio, las categorías de menor potencial reproductivo mostraron precios bastante más moderados. Las vacas usadas con garantía de preñez promediaron $1.678.662, mientras que las vacas nuevas con cría cotizaron en torno a $1.587.826. Esa brecha pone de manifiesto que el mercado sigue diferenciando claramente el valor productivo de cada categoría.

También las vacas sin servicio quedaron bastante por debajo de los vientres preñados. El promedio fue de $1.189.954 por cabeza, aunque algunos lotes alcanzaron hasta $1.629.685 cuando reunían mejores condiciones sanitarias y productivas.

Mercado de Cría, terneras, vientres
Foto: Informe AZ Group

La reposición sigue siendo una apuesta de largo plazo

Más allá de las diferencias entre categorías, el mercado de cría continúa mostrando fundamentos sólidos, impulsado por establecimientos que mantienen sus planes de expansión o reposición del rodeo. La estabilidad observada en los vientres contrasta con las bajas registradas recientemente en parte de la invernada y confirma que las decisiones vinculadas con la producción de terneros siguen respondiendo a una visión de largo plazo.

En ese contexto, el informe también muestra que la relación entre terneras y vientres permanece relativamente estable, un indicador seguido de cerca por los criadores porque permite medir el costo de reposición de hembras destinadas a reproducción. Si bien no se registraron cambios bruscos en ese índice durante la última semana, el comportamiento de los precios continúa favoreciendo la inversión en vientres de mayor calidad.

El mercado de cría atraviesa así un momento de marcada firmeza. Que una vaquillona preñada pueda acercarse a los $2,8 millones no solo refleja el valor actual de la hacienda reproductiva, sino también la confianza de muchos productores en el negocio ganadero. En un contexto donde otros segmentos comienzan a mostrar ajustes, la demanda por vientres continúa sosteniendo precios elevados y confirma que la apuesta por incrementar la producción de terneros sigue vigente en buena parte de los sistemas de cría del país.