Fiebre aftosa: la COPROSA rechazó los cambios impulsados por el SENASA
La Comisión Provincial de Sanidad Animal (COPROSA) bonaerense cuestionó por unanimidad la reforma impulsada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) para modificar el sistema de vacunación contra la fiebre aftosa y la brucelosis bovina. El planteo apunta directamente a la Resolución 201/2026, cuya aplicación está prevista para el 1° de enero de 2027.
Durante la reunión realizada el 3 de agosto, representantes del sector público y privado analizaron los cambios que propone la normativa, entre ellos una mayor participación de médicos veterinarios independientes, incluso sin vínculo con los entes sanitarios locales. Tras un extenso intercambio técnico, la comisión reclamó reconsiderar la medida y postergar su entrada en vigencia hasta alcanzar un acuerdo entre todos los actores involucrados.
El debate puso en el centro de la escena una preocupación concreta: qué impacto tendrá la modificación sobre la cobertura sanitaria en todo el territorio bonaerense, especialmente entre los establecimientos de menor escala. Para la COPROSA, cualquier transformación del sistema debe preservar las garantías epidemiológicas y evitar que los cambios terminen reduciendo el alcance de las campañas oficiales.

Cuestionamientos a los beneficios sanitarios
Uno de los principales argumentos planteados durante el encuentro fue la falta de fundamentos que permitan determinar que la reforma en la vacunación contra la fiebre aftosa producirá una mejora sanitaria. El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, fue contundente al respecto.
“La verdad que acá no se ha expresado ninguna ventaja en términos sanitarios de la Resolución 201. Nadie ha dicho que en función de esto el sistema va a mejorar”, afirmó.
La posición quedó asentada en el acta de la reunión, donde se identificaron como riesgos el eventual debilitamiento de los entes existentes, las dificultades para atender establecimientos con pocos animales y una posible reducción de la cobertura territorial de las inmunizaciones. La comisión también solicitó adecuar las disposiciones a la Ley Nacional 24.305, reconsiderar la derogación de la Resolución 368/2011 y avanzar en cualquier modificación de la vacunación contra la fiebre aftosa mediante un proceso de consenso con los organismos y sectores involucrados.

El temor por los pequeños productores
Uno de los puntos que generó mayor preocupación fue el impacto económico y operativo que podría tener la contratación individual de veterinarios. El temor es que el nuevo esquema incentive la atención de rodeos grandes y haga menos rentable trasladarse hasta establecimientos con pocos animales.
Rodríguez explicó la situación con un ejemplo concreto: “Un veterinario, un profesional independiente, cuando tiene que definir el costo, va a tener mayores dificultades para ir a un productor donde tiene que vacunar contra la fiebre aftosa a cinco animales que cuando tiene que vacunar a cien”.
El funcionario advirtió que esa lógica podría afectar especialmente a los productores de menor escala, que dependen de mecanismos colectivos para garantizar el acceso a las campañas sanitarias contra la fiebre aftosa.
A esto se suma la preocupación por la sostenibilidad económica de las fundaciones sanitarias. Si los establecimientos de mayor tamaño optaran por esquemas particulares y los pequeños permanecieran dentro de las estructuras colectivas, esas entidades podrían perder recursos y capacidad operativa.

Reclaman una prórroga
La COPROSA pidió mantener vigente la Resolución 368/2011 y aplazar los cambios previstos en la vacunación contra la fiebre aftosa para enero de 2027 hasta alcanzar una propuesta consensuada.
Rodríguez, además, reclamó que la definición no quede para último momento. “No podemos esperar hasta el 21 de diciembre para que el 31 de diciembre digan ‘se prorroga un año’ o lo que sea”, expresó.
La moción recibió el respaldo del Ministerio de Desarrollo Agrario, el Colegio de Veterinarios bonaerense, Federación Agraria Argentina, CARBAP, CONINAGRO y las Regiones Sanitarias N.º 1, 2, 3 y 4. El SENASA se abstuvo por ser el organismo destinatario del reclamo.
La resolución de la comisión no implica rechazar la participación de veterinarios particulares en la vacunación contra la fiebre aftosa, sino pedir una evaluación integral del nuevo esquema. Tras la votación, los sectores acordaron elaborar un cronograma conjunto y crear un espacio específico para estudiar la implementación y presentar alternativas.
