Hidrovía: la Rural celebró la concesión, pero advirtió por los desafíos logísticos pendientes
La adjudicación definitiva de la concesión por 25 años para el dragado y mantenimiento de la Vía Navegable Troncal (VNT) fue recibida con satisfacción por la Sociedad Rural Argentina (SRA), que consideró la medida como un paso clave para mejorar la competitividad exportadora del país. Sin embargo, la entidad remarcó que la profundización de la Hidrovía es solo una parte de una agenda logística mucho más amplia, que aún requiere reformas e inversiones para potenciar el transporte de cargas.
A través de un comunicado, la entidad presidida por Nicolás Pino destacó que la concesión otorgada a la unión de empresas Jan De Nul y Servimagnus pone fin a un proceso licitatorio que se había extendido durante años y brinda previsibilidad a una infraestructura estratégica para el comercio exterior argentino.
Una obra clave para las exportaciones
La SRA valoró especialmente que el nuevo contrato contemple la profundización gradual del canal navegable desde los actuales 34 pies hasta 38 pies, con la posibilidad de avanzar posteriormente hacia los 40 pies. Además, incluye tareas de dragado permanente, mantenimiento y modernización de los sistemas de señalización y balizamiento.
Según la entidad, estas mejoras en la Hidrovía permitirán aumentar la capacidad de carga de los buques, optimizar los tiempos operativos y fortalecer la seguridad de la navegación. Todo ello redundará en una reducción de costos para la cadena exportadora, uno de los principales reclamos que el sector productivo viene planteando desde hace años.
En ese sentido, la Rural recordó que diversas estimaciones privadas calculan que la mayor profundidad del canal podría generar ahorros logísticos de entre 375 y 456 millones de dólares anuales. Además, permitiría reducir entre 189 y 230 embarcaciones por año para transportar el mismo volumen de mercaderías, mejorando la eficiencia del sistema.

Más de una década sin cambios estructurales
La entidad agropecuaria consideró que la adjudicación de la Hidrovía representa un punto de inflexión después de más de diez años sin avances significativos en la infraestructura de navegación.
Durante ese período, la Hidrovía mantuvo su funcionamiento operativo, pero no registró las obras de modernización que distintos sectores vinculados al comercio exterior venían reclamando para acompañar el crecimiento de las exportaciones.
Para la SRA, la concreción de esta nueva etapa constituye una señal positiva para el sector productivo y para los mercados internacionales, ya que brinda previsibilidad sobre una de las principales vías de salida de la producción agroindustrial argentina.

Las cuentas pendientes del sistema logístico
No obstante, la Sociedad Rural aclaró que la profundización del canal no resolverá por sí sola los problemas estructurales de la logística argentina. En el comunicado, la entidad sostuvo que especialistas y usuarios del sistema coinciden en que todavía es necesario avanzar en una serie de reformas complementarias para aprovechar plenamente el potencial del transporte fluvial.
Entre ellas mencionó la necesidad de modernizar el régimen de cabotaje, fortalecer la infraestructura de los puertos regionales y promover una integración más eficiente entre los distintos modos de transporte, incluyendo camiones, ferrocarriles y vías navegables.
Reformas regulatorias y control
Además de la Hidrovía, otro de los puntos señalados por la entidad tiene que ver con las cuestiones regulatorias e institucionales. Según indicó, aún quedan pendientes adecuaciones normativas e impositivas que permitan mejorar la competitividad del sistema.
Asimismo, recordó que la nueva concesión prevé mecanismos de gobernanza y control que todavía deberán ponerse plenamente en funcionamiento para garantizar la transparencia y la eficiencia de la operatoria.

Un paso importante, pero no definitivo
En su análisis final, la entidad consideró que la adjudicación de la Hidrovía constituye un avance relevante para la competitividad exportadora argentina, especialmente en un contexto donde la reducción de costos logísticos resulta clave para ganar mercados internacionales.
Sin embargo, insistió en que el verdadero desafío comenzará ahora con la ejecución de las obras en la Hidrovía y con la implementación de una estrategia logística integral. Según la Rural, solo mediante una combinación de infraestructura moderna, reglas claras y una mayor articulación entre los distintos medios de transporte será posible aprovechar todo el potencial del sistema fluvial argentino y fortalecer la inserción del país en el comercio mundial.
