La hidrovía ya tiene nuevo concesionario: Jan De Nul y Servimagnus se quedaron con la licitación


La hidrovía, principal vía de salida de las exportaciones argentinas, ya tiene nuevo operador. Tras un prolongado proceso licitatorio que incluyó instancias de consulta, audiencias públicas e impugnaciones, el Gobierno nacional adjudicó la concesión para la modernización, ampliación, operación y mantenimiento de la Vía Navegable Troncal (VNT) al consorcio integrado por la empresa belga Jan De Nul N.V. y la firma argentina Servimagnus S.A..

La decisión fue oficializada mediante la Resolución 36/2026 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), publicada este 19 de junio en el Boletín Oficial. La oferta presentada por el consorcio resultó la mejor posicionada tanto en los aspectos técnicos como económicos evaluados por la comisión encargada del proceso.

La adjudicación pone fin a una de las licitaciones más relevantes para la infraestructura logística argentina, ya que la hidrovía constituye el corredor por donde circula cerca del 80% de las exportaciones nacionales, especialmente las vinculadas al complejo agroindustrial.

Hidrovía

Una infraestructura estratégica para el comercio exterior

La hidrovía comprende el sistema fluvial que conecta el río Paraná con el Río de la Plata y el océano Atlántico. El contrato contempla tareas de dragado, redragado, señalización y mantenimiento permanente desde la zona de Confluencia, en el kilómetro 1238 del Paraná, hasta las aguas profundas del Río de la Plata exterior.

Se trata de una infraestructura clave para la competitividad argentina. Según datos oficiales, la red reúne alrededor de 60 terminales portuarias y concentra el mayor movimiento logístico del país. Por ella transitan granos, harinas, aceites, combustibles y numerosos productos destinados a los mercados internacionales.

La importancia de la hidrovía trasciende incluso las fronteras argentinas. El corredor es utilizado por cargas provenientes de países vecinos y constituye una pieza fundamental para la integración logística regional, lo que explica el interés que despertó la licitación entre importantes compañías internacionales especializadas en obras de dragado.

Un proceso largo y con participación internacional

La adjudicación fue el resultado de un procedimiento que se extendió durante varios meses y que incluyó distintas instancias de participación pública. Durante ese período se realizaron mesas de diálogo interdisciplinarias, consultas técnicas, audiencias públicas y revisiones de los pliegos licitatorios, con el objetivo de fortalecer la transparencia del proceso.

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Además, la licitación de la hidrovía contó con el acompañamiento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), organismo que formuló recomendaciones técnicas y legales orientadas a mejorar la competitividad y la claridad de las condiciones establecidas para los oferentes.

En la etapa de apertura de sobres se presentaron tres empresas interesadas en obtener la concesión. Además del consorcio ganador, participaron la firma belga Dredging Environmental & Marine Engineering NV (DEME) y la brasileña DTA Engenharia Ltda.

Las impugnaciones que marcaron la licitación

Uno de los capítulos más sensibles del procedimiento estuvo vinculado a los cuestionamientos presentados por DEME. La compañía realizó diversas impugnaciones relacionadas con la evaluación de antecedentes técnicos y con aspectos del análisis efectuado por la comisión evaluadora.

Sin embargo, tanto la ANPYN como posteriormente el Ministerio de Economía rechazaron esos planteos. Los organismos sostuvieron que la evaluación se desarrolló respetando estrictamente las condiciones establecidas en los pliegos y que no existieron diferencias de tratamiento entre los participantes.

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Continuidad operativa para el principal corredor exportador

Con la publicación de la resolución, el Gobierno dio por concluida la tercera etapa del proceso y confirmó oficialmente la adjudicación a Jan De Nul y Servimagnus. La decisión garantiza la continuidad de las tareas sobre una infraestructura considerada estratégica para el funcionamiento del comercio exterior argentino.

La elección de Jan De Nul también supone la continuidad de una compañía con amplia experiencia en la hidrovía. La empresa acumula una extensa trayectoria en trabajos de dragado en el sistema fluvial argentino y es uno de los principales actores mundiales en este tipo de obras.

Para el sector agroexportador, la definición representa una señal de previsibilidad. El mantenimiento adecuado de los canales de navegación resulta determinante para reducir costos logísticos, mejorar la competitividad y asegurar la fluidez de las exportaciones, especialmente en un contexto donde el complejo agroindustrial continúa siendo uno de los principales generadores de divisas para la economía argentina.